A bajarse el salario

01/24/2013 |
Municipios con problemas financieros. ( Infográfica / jhudo@primerahora.com)  
La situación ha llevado a varios alcaldes a tomar medidas de austeridad drásticas para enderezar las finanzas hasta el reducir la jornada laboral.

Las arcas de los Municipios cada vez reciben menos ingresos. Sin embargo, los gastos van en aumento de forma descontrolada, lo que ha sumido a algunos prácticamente en la bancarrota.

La situación ha llevado a varios de los ejecutivos municipales a tomar medidas de austeridad drásticas para enderezar las finanzas que van desde reducir la jornada laboral hasta eliminar los beneficios de celular y automóvil.

Pero, cuando se trata de cortar sus ingresos, hay algunos que prefieren poner el freno y buscar en otra parte tela de donde cortar. Esto a pesar de que sus salarios mensuales pueden sobrepasar los $5,000.

El alcalde penepé de Yauco, Abel Nazario Quiñones, tal y como lo hizo en el 2009, volvió a reducir su salario de $3,000 a $1,500 debido a que el ayuntamiento enfrenta un déficit de más de $5 millones. Pero, ¿habrá quienes sigan su ejemplo?

Un sondeo informal realizado por Primera Hora a alcaldes reflejó que ya algunos han seguido los pasos de Nazario Quiñones. Sin embargo, la mayoría, aunque alegaron estar dispuesto a así hacerlo, prefieren analizar otros posibles recortes antes de llegar a ese punto.

De los 10 ejecutivos municipales consultados, incluido el de Yauco, cuatro ya se han impuesto alguna reducción de su salario. Mientras, cinco están dispuestos a hacerlo. Al alcalde de Lajas, uno de los municipios más apretaos, no le aplica, pues Marcos “Turín” Irizarry está pensionado, por lo que su sueldo es de $1.

El ejecutivo municipal de Vieques, Víctor Emeric, someterá una resolución a la Asamblea Municipal a finales de enero para reducirse el salario de $5,900 a $5,385. “Eso no remedia, pero quiero demostrar que mi gobierno va a ser de austeridad ante la situación económica que tenemos. Esto es un problema de todos los municipios, unos más y otros menos”, señaló el alcalde popular, cuya administración enfrenta un déficit acumulado por las pasadas administraciones de $8 millones.

“Me lo he bajado voluntariamente, no porque no había dinero para pagarme, sino porque hay que dar el ejemplo”, agregó Emeric, quien en esa misma línea de economía decidió gastar solo $15,000 en su juramentación a pesar de que había $50,000 presupuestados para la actividad.

Su homólogo de Arroyo, Eric Bachier, hizo lo propio al bajarse su salario anual de $72,000 a $66,000. “El mismo día que juramenté notifiqué a mi pueblo de mi decisión. Esa fue mi primera orden ejecutiva”, mencionó.

Uno de los principales retos que enfrenta Bachier en su primer término es la necesidad de contratar empleados. Sin embargo, se ve con las manos atadas debido a la situación económica.

En diciembre, explicó, culminaron 350 contratos de empleados municipales transitorios, los cuales no fueron renovados. Estos sueldos se costeaban a través de la Ley 52 y administración.

“Vamos a aprovechar las terminaciones de contrato para hacer una reducción en la nómina y estabilizar las finanzas”, expresó Bachier.

Por su parte, el dirigente del ayuntamiento de Arecibo, Carlos Molina, sostuvo que él hizo lo propio porque no va a cobrar su salario correspondiente al mes de enero, lo que se traduce en una reducción de $5,000.

“Yo llevo tres meses trabajando sin cobrar y logrando resultados... de estos meses solo el de enero hubiera salido de las arcas municipales”, señaló al destacar que además renunció al contrato con la Legislatura por conflicto de intereses, dejando de devengar $9,000 los meses de noviembre y diciembre.

El mayor problema del Municipio radica en que sus gastos mensuales suman los $1.6 millones y durante ese mismo periodo solo ingresan $650,000.

Tampoco tiene cómo pagar el contrato de gasolina y diesel, que es de $35,000 al mes, y el de recogido de basura, que asciende a $350,000 al mes. “Los municipios no se pueden ir a quiebra, pero sí se pudiera ya yo estuviera llenando los papeles”, señaló.

Lo harían, pero...

Los alcaldes de Ciales, Utuado, Guayama, Patillas y Cabo Rojo no han llegado a dicha determinación para cuadrar la caja de sus ayuntamientos. Por ahora, prefieren ignorar esta posibilidad, aunque de ser necesario, se recortarían el sueldo, aseguraron.

Los planes del alcalde de Cabo Rojo, Roberto Ramírez, son donar parte de su salario a instituciones benéficas de la zona. Aún no ha determinado la porción a reducirse ni para cuándo lo hará, pero hacia esa dirección es que va.

“Ahora mismo mi salario es de $72,000. Estamos buscando a ver qué porción daríamos, porque eso es ingreso bruto y tendríamos que ver las contribuciones y deducciones”, señaló.

El déficit acumulado en el pueblo costero, indicó, asciende a los $11 millones, situación que no le ha permitido nombrar a su equipo de trabajo. A esta suma hay que agregarle $2 millones que se tomaron prestado para pagar las nóminas de finales del año. Otros $5 millones se le deben a los suplidores .

El alcalde de Ciales, Juan José Rodríguez, está concentrado en imponer medidas de austeridad, como lo son la consolidación de plazas, la reducción de contratos externos y la redistribución de personal a áreas de necesidad. Las cesantías no están contempladas.

“Estamos evaluando todas las alternativas. De ser necesario, se tomaría la medida pertinente”, respondió ante la posibilidad de que se redujera una porción de su salario que es de $5,000 al mes.

Aunque no tienen el informe financiero completado, Rodríguez prevé que el déficit sobrepase los $5 millones. “Nos dejaron prácticamente sin remesas de pago para poder pagar esta quincena. El CRIM pagó la remesa de enero y la agotaron completa pagando liquidaciones”, sostuvo.

Ernesto Irizarry, alcalde de Utuado, también estaría dispuesto a estudiar la alternativa, pero por ahora no lo entiende pertinente.

“Si con esa reducción se ataja, lo estaría haciendo pero hay otras áreas donde vamos a cortar grasa, como los vehículos, celulares y otras partidas. Vamos a buscar de todos lugares reducciones, pero si tenemos que llegar al sueldo, se hace”, mencionó Irizarry quien tiene un sueldo de $4,000.

El panorama en las arcas de Utuado no es muy diferente a la de la mayoría de los pueblos. El déficit es de $2 millones y, desde febrero, no tendrán los fondos para pagar el servicio de recogido de basura, ya que dicho gasto no fue presupuestado por la pasada administración para el resto del año fiscal.

“Va a haber una deficiencia en ingresos que estimamos va a ser de $800 mil y tenemos más gastos de los que se presupuestaron”, agregó.

Los alcaldes de Guayama y Patillas, Eduardo Cintrón y Norberto Soto, respectivamente opinaron de forma similar. Para ellos el tiempo dirá.

“La deuda ahora es de $5.2 millones a $6 millones... creé un equipo para evaluar alternativas para salvar el municipio, como bregar con la jornada de trabajo e incluso este servidor reducirse el sueldo”, dijo Soto, cuyo salario es de entre $63,000 y $64,000.

En Guayama la insuficiencia es de $5.4 millones. “Estoy por reunirme, porque hoy es prácticamente mi primer día de trabajo, para decidir qué iniciativas tomar”, apuntó Cintrón quien cobra $6,000.

Para reducir el déficit, busca limitar los contratos por servicios profesionales y acortar el número de ayudantes especiales.

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