Ciudadanos reaccionan a la investigación contra el incumbente riograndeño.
Ángel “Boris” González sustituyó en el 2014 al entonces alcalde Eduard Rivera Correa, quien resultó convicto federal por corrupción. (Archivo)  

Río Grande. Para unos es un chisme originado por un contrincante político, mientras otros consideran que las imputaciones que llevaron a la designación de un Fiscal Especial Independiente (FEI) contra el alcalde de Río Grande, Ángel “Boris” González, es un asunto que debe ser investigado hasta las últimas consecuencias.

Así reaccionaron ciudadanos a la información provista ayer por la secretaria del Departamento de Justicia, Wanda Vázquez Garced, quien informó sobre la designación de un FEI contra González luego que una investigación preliminar de la directora de la División de Integridad Pública y Oficina de Asuntos del Contralor, Mibari Rivera Sanfiorenzo, y los fiscales Lorraine Pietri Colón y Pedro C. Hernández Zumaeta, determinara la “posible comisión de delito” por parte del Alcalde. Entre las posibles faltas se mencionó “aprovechamiento ilícito de trabajos o servicios públicos y violaciones a la Ley de Ética Gubernamental.

“Honestamente, esa investigación es una trafalería que hizo una persona que trabajaba en la Alcaldía y es la que hace la querella. Es una persona sin ninguna credibilidad que ha tratado de manchar la reputación de Boris, que es un hombre de principios y un buen servidor público. Y eso se lo puedes preguntar a cualquiera por ahí. En Río Grande Boris es para nosotros un don Luis A. Ferré o un Luis Muñoz Marín. Con eso te lo digo todo. Y, ojo, yo no soy popular. Pero la verdad es la verdad.”, expresó Carlos Alberto Quiñones Rivera, quien labora hace 24 años en el ayuntamiento.

La teoría de un posible “contrincante político” fue mencionada también por Edgardo Trujillo, un empleado municipal que tiene la impresión que la querella que será investigada por el FEI “es obra de un señor que se pasa para arriba y para abajo en redes sociales acusando al Alcalde”.

“Si son verdad o embuste las cosas que dice, yo no lo sé. La verdad es que no tengo claro bien de qué se acusa al Alcalde porque la Secretaria de Justicia no explicó en detalles. Así que prefiero que terminen la investigación para poder opinar responsablemente”, dijo.

Por su parte, la ciudadana Melissa Díaz, tampoco tenía claro las imputaciones que se le hacen al Alcalde, pero dijo que le parecía “lamentable” que un político se vea involucrado en un posible caso de corrupción.

“Me parece lamentable pero no me sorprende porque los gobiernos humanos no son del todo a confiar y el ser humano es susceptible a caer en corrupción o en el abuso de poder. Habrá que investigar hasta las últimas consecuencias”, manifestó.

González ocupa el cargo de alcalde desde el 2014 cuando entró al ayuntamiento en sustitución del exalcalde Eduard Rivera, quien resultó convicto federal por cargos de corrupción. 

Primera Hora visitó la Alcaldía de Río Grande ayer para una reacción de González, pero la directora de relaciones públicas del  Municipio, Yolanda Lebrón, indicó que “por el momento el Alcalde no ofrecerá expresiones”.

El año pasado, la Oficina del Contralor, emitió un informe en el que señaló que bajó las incumbencias de Rivera y de González se detectaron déficits presupuestarios, sobregiros, obras sin utilidad, cotizaciones falsas, entre otras acciones, que debían ser investigadas.

Otros comentarios del informe destacaban que al 30 de junio de 2015 el Municipio tenía pendientes de resolución por los tribunales 26 demandas civiles por un total de $17.2 millones.

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