Consejo de estudiantes repudia medida del gobernador sobre junta de UPR

Por Gerardo Cordero / gerardo.cordero@gfrmedia.com 03/17/2013 |05:29 p.m.
"Desde el principio (García Padilla) debió haber consultado esto con la comunidad universitaria y tirarlo sin consultar no supone respeto al principio de autonomía", opinó Álvaro Moreno, presidente del CGE.  
Líderes del Consejo General de Estudiantes (CGE) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Río Piedras expresaron hoy su rechazo al proyecto de ley sometido por La Fortaleza para reconstituir la Junta de Síndicos del primer centro docente del país.

La posición del CGE es defender sus propuestas contenidas en el proyecto del Senado 237 y que incluyen aumentar a tres miembros la representación estudiantil en la Junta. Por eso, anticiparon que intensificarán su cabildeo en la Legislatura para procurar la aprobación de sus propuestas y adelantar una "verdadera reforma universitaria".

"La postura del estudiantado es que vamos a respaldar el proyecto que nosotros presentamos", sentenció en conferencia de prensa frente a la torre de la UPR Álvaro Moreno, presidente del CGE, al explicar que el Proyecto del Senado 237 garantiza una mayor participación estudiantil y claustral en la Junta, por lo que no apoyan la propuesta anunciada por el gobernador Alejandro García Padilla la semana pasada.

 "Desde el principio (García Padilla) debió haber consultado esto con la comunidad universitaria y tirarlo sin consultar no supone respeto al principio de autonomía", opinó Moreno.

"El segundo estudiante (en el proyecto de administración) no lo escoge el sector estudiantil, lo escoge una mezcla del sector claustral y los administradores", sostuvo, por su parte, Christian Arbelo, vicepresidente del CGE, al anticipar reparos a la medida de García Padilla.

Arvelo dijo que, contrario a lo afirmado por García Padilla, el proyecto administrativo no frena los vaivenes partidistas en la UPR y no provee para encaminar a corto plazo una reforma universitaria. "Es un cambio de azules a rojos", opinó.

"Es peligroso que se siga jugando con la comunidad y alejarla de vaivenes políticos, pero eso no se logra con el proyecto del Gobernador", señaló, por otro lado, Moreno.

La propuesta del CGE aspira a que se pueda implantar en 18 meses un proyecto de una nueva ley universitaria. El proyecto sometido por García Padilla, mientras, se centra en limitar a 13 los síndicos, que al presente son 17, gracias a una enmienda de la pasada administración y aunque aumenta a dos los representantes estudiantiles y permite su reelección por un año adicional, no satisface plenamente a los estudiantes.

A pesar de que insistirán en defender el proyecto del Senado 237, Moreno no descartó favorecer enmiendas basadas en disposiciones de la medida anunciada por García Padilla, que propone nombrar al secretario de Educación como miembro exoficio, la opción de reelección de claustrales por un año y somete términos distintos para nueve miembros que serían nombrados por él.

 García Padilla, al defender su iniciativa, dijo la semana pasada que “este proyecto aclara de forma inequívoca que sus miembros tienen la responsabilidad de proteger a la universidad de la intervención partidista, así como las tendencias antintelectuales que han estado copando la Universidad y que puedan ir en el futuro contra la misión académica y pública de la UPR”.

Críticas a Miguel Muñoz

Por otra parte, los universitarios expresaron su preocupación por el aplazamiento de la visita de los inspectores de la National Science Foundation (NSF), que investiga el uso de fondos otorgados para proyectos científicos en dos importantes laboratorios de la UPR.

La delegación de la NSF tenía previsto iniciar mañana, lunes, una etapa crucial de su misión fiscalizadora en instalaciones de la UPR, pero debido a recortes del gobierno federal la partida de viajes de la entidad quedó congelada y la visita ahora está en suspenso.

 Los líderes del CGE criticaron al presidente de la UPR, Miguel Muñoz, porque "en vez de estar enfocado en el asunto del NSF, se preocupa más en ver qué pasa en la junta o si él se queda en su puesto".

El CGE de Río Piedras, al igual que el Recinto Universitario de Mayagüez, entre otros grupos de la UPR han reclamado la renuncia de Muñoz "por la incapacidad demostrada al manejar la situación con el NSF", entre otras razones.

Muñoz ha procurado mantener en estricta confidencialidad las razones de la NSF para congelar fondos millonarios de investigación, a pesar de los reclamos de información de los estudiantes y la comunidad universitaria en general.

Sin embargo, Moreno y otros miembros del CGE argumentaron ayer que la acción del NSF debe responder a un asunto de "malversación de fondos" porque de lo contrario no se justificaría la contratación de un bufete especializado "en crímenes de cuello blanco".

 Moreno dijo que en ese contrato se han comprometido $300,000 de las limitadas arcas universitarias. Mientras, Arvelo resaltó que es preocupante el aplazamiento de la visita de la delegación del NSF, porque mientras los  fondos que esa entidad otorgaba estén congelados los gastos de investigación se subvencionan con un préstamo del Banco Gubernamental de Fomento (BGF). Arvelo también resaltó que inquieta el rechazo de esa entidad a que un grupo de la UPR pueda viajar a Estados Unidos para responder a las interrogantes de la organización.

"Nos parece sumamente preocupante que todavía la NSF insista en venir a Puerto Rico porque ciertamente lo que demuestra es que algo encontraron o algo le está sospechoso para insistir en una nueva visita, tras intervenciones de inspectores generales de esa entidad", dijo Arvelo.

Dudas con la seguridad privada

El liderato del CGE, por otro lado, cuestionó la efectividad de una treintena de guardias privados asignados a los portones del recinto de Río Piedras, porque su labor no impidió el secuestro de un estudiante al que ladrones forzaron a retirar dinero de un cajero automático tras raptarlo en ese campus.

Javier Vélez, otro de los miembros de la organización, dijo que por seguridad privada la UPR paga $1.5 millones al año tras la decisión de la rectora Ana Guadalupe de eliminar portones y mantener abiertas siempre entradas donde ahora tienen a los guardias privados.

Sin embargo, según los estudiantes del CGE, esos agentes, además de que "no están adiestrados para trabajar en un campus con los estudiantes, son observados frecuentemente "hablando por teléfonos celulares o durmiendo en las casetas con aire acondicionado".

De otra parte, repudiaron que se pretenda sancionar a un estudiante que utilizó una patineta para desplazarse cerca del teatro en ese campus porque no existe un reglamento que prohíba el uso de ese transporte. Dijeron que existen unas cartas circulares viejas al respecto y que la nueva matrícula en la institución no ha sido orientada al respecto.