Como un adelanto a medias describió la presidenta del Colegio de Abogados, Ana Irma Rivera Lassén, el proyecto del Senado 238, aprobado en la Cámara, al que, según la activista,  hay que ponerle fuerza para que no tenga la posibilidad de grietas  en política pública que permita interpretaciones esquivas y equívocas.

Lassén, que al igual que otras defensoras de los derechos humanos y de las  comunidades lésbica, gay, bisexual, transgénero y transexual (lgbtt),  describió lo ocurrido hoy,  como un adelanto  a medias.

“Es un paso y hay que valorarlo, pero es toda un agenda incompleta que le quitaron al proyecto. Es  importante  que no haya ningún mensaje que pueda dar la impresión que existe ciudadanías a medias, pero sigue siendo un gran paso de adelanto. No hay duda de que hoy Puerto Rico es otro país y que, al menos, desde el punto de discriminación en el empleo, hay una política pública de no discriminación por orientación sexual e identidad de género”, dijo.

“Al  otro proyecto, el 488, si se aprueba en el Senado, que espero que sí, creo que sería la justicia de volver a la intención original de lo que siempre fue la Ley 54, que es  la de que proteja a todas las personas que sufran de violencia doméstica  en su relación de pareja, no importa la pareja que sea”, expuso la presidenta de los togados.

Olga Orraca, coordinadora de la Coalición Orgullo Arco Iris, cualificó lo que tiene de  positivo la aprobación del 238.

“Lo  que sí habría que celebrar  son los esfuerzos realizados en una lucha  de 40 años por erradicar el discrimen contra las comunidades Lgbtt”, acentuó.

“Las  comunidadades Lgbtt y las  personas que hemos trabajado de forma solidaria, tenemos que sentirnos satisfechos y  celebrar ese trabajo realizado. La gran ganancia ha sido el proceso de concientización, educación, de crecimiento en la solidaridad,  en la opinión y en la certeza de que los  derechos humanos son para todas y todos. Es parte de un trabajo de décadas que se ha llevado”, dijo Orraca.

Insistió en que la celebración y la satisfacción están en el proceso de continuar desarrollando lo que  es el concepto de equidad y de que el mensaje de educación de los derechos para todos por igual siga calando e insertándose en la vida pública de todos los puertorriqueños.

Pero Orraca describió las enmiendas al proyecto 238 que se le hicieron como vergonzosas.

“La negociación de ese proyecto con esas enmiendas que se le hicieron  son vergonzosas y no creo que sea una razón para celebrar porque los derechos no se negocian y los derechos no se transan.  Es un momento  importante de cosechar el trabajo, pero  hay mucho por hacer. Hay que celebrar y sentirnos satisfechos de las ganancias que han habido, pero no creo que esa (las enmiendas) es la ganancia. No es motivo de celebración ni es un fracaso”, señaló.

Irma Lugo Nazario, del  Comité Amplio en Busca de la Equidad ( Cabe) de Amnistía Internacional, definió lo ocurrido como "un avance por  los derechos humanos", como es el que se tiene que respetar y reconocer los derechos no solo en el trabajo sino en otras perspectivas en que se desempeña el ser humano, como  la salud, la educación y la vivienda, independientemente de su orientación sexual e identidad de género.

“Todas y todos somos iguales. Desde el punto de vista de derechos humanos, esas  enmiendas no responden, y hay que educar más a los representantes  y a los  ciudadanos  sobre derechos humanos. Los derechos humano se amplían, no se limitan. Es un paso llanitito,  pero vamos a seguir avanzando”, concluyó.

Romelinda Grullón, del Centro de la Mujer Dominicana dijo: “estamos jubilosos y jubilosas porque sabemos que  es una ley que  empieza a hacer justicia  a las comunidades marginales, como la Lgbtt y la de inmigrantes”.

“En el caso de las  mujeres inmigrantes es triple discriminación: primero somos mujeres inmigrantes y un sector es de  lesbianas. Ese tipo de ley abre espacio para que se empiece a a trabajar con la equidad para la no discriminación, especialmente en el ámbito laboral”, indicó.

Shariana Ferrer, del  Movimiento Amplio de Mujeres, lo describió como un paso a la equidad.

“Esta lucha ni comienza ni termina con la aprobación de este proyecto. Solo reafirma que quienes  hemos vivido la desigualdad, tenemos la responsabilidad de erradicarla. Continuaremos en la lucha  hasta que se reconozcan todos los derechos  para todas las personas”, advirtió.