Dalmau promete volver a correr para la gobernación

11/06/2012 |01:31 p.m.
Dalmau juró que volverá el próximo cuatrienio, aún si gana la estadidad. (ana.abruna@gfrmedia.com)  
Dalmau juró que volverá el próximo cuatrienio, aún si gana la estadidad.

Luego de votar, José Dalmau, su esposa Griselle Morales y sus dos hijos terminaron comiendo lechón de Guavate, en una lechonera, en Río Piedras. Al llegar al lugar, el candidato a la gobernación por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), se remangó las mangas, entró al kiosco y cortó el lechón que se iba a comer, y de paso picó longaniza de pollo.

Entre bocado y bocado, Dalmau dijo que confiaba en el sistema electoral “aunque siempre dirán que hubo trampa. Pero el precio de la libertad es la vigilancia”.

Los conductores que pasaban por la avenida, en Río Piedras, tocaban bocina, no importa de que partido fueran y le deseaban suerte. La simpatía que provocaba el candidato era evidente.

“Siento mucha satisfacción del trabajo que tenía que hacer y del deber cumplido de darle una alternativa al partido, especialmente a las nuevas generaciones de que no se tienen que conformar con más de lo mismo. Independientemente los votos que yo saque, lo importante en la vida no son las flores son los amores. Por lo menos el país me ha demostrado el afecto y cariño que me tienen, por eso las flores se contarán pero sé que ese amor está ahí”, agregó.

Combatirá la estadidad

Dalmau juró que volverá el próximo cuatrienio, aún si gana la estadidad. “La combatiremos igual porque este país no va a renunciar a su identidad”.

A sus hijos Sofía y Gabriel Enrique, su padre se ha encargado de enseñarle consciencia de independencia, así como a las nuevas generaciones de puertorriqueños que se levantan admirando el legado patriótico de don Pedro Albizu Campos.

 “Como son las cosas de la vida, la juventud de hoy día conoce a Luis Muñoz Marín, que fue quien quiso acallar la voz de Albizu y su carcelero, como un aeropuerto, y a don Pedro como el apóstol de la patria. Creo que ese fue un triunfo para la inmortalidad que no tiene precio”, agregó.

Un campeón

La abogada Griselle Morales, quien se enamoró de Dalmau en 1996, reveló que su esposo mantiene el mismo sentido del humor, valentía e inteligencia. “Ese carácter de salir adelante no importa el resultado. El es el campeón del pueblo, nadie tiene nada malo que decir de Dalmau, la gente lo admira y hay Juan para largo”, sentenció.