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Descarta las “batatas” en su grupo de trabajo

Por Osman Pérez Méndez / [email protected] 04/21/2017 |00:00 a.m.
Las múltiples iniciativas son parte del Plan para Puerto Rico establecido por el gobernador Ricardo Rosselló. ([email protected])  
Secretario de Agricultura no se casa con nadie y busca empujar su agenda con personal adecuado.

Un pequeño salón cuyas paredes están cubiertas por largas pizarras con un extenso y detallado esquema, resumen el trabajo que está impulsando el secretario de Agricultura, Carlos Flores Otero, y que contiene 38 iniciativas entre las que se cuentan siembra de cannabis industrial para alimento animal, incorporación de más tecnología, integración y consolidación de agencias y esfuerzos interagenciales, además de caracterizar el café gourmet boricua para poder registrarlo y mejorar su posición en el mercado mundial.

Las múltiples iniciativas son parte del Plan para Puerto Rico establecido por el gobernador Ricardo Rosselló y son las que, tras un estudio de más de tres años y con participación de más de 250 personas, determinaron que eran realmente viables en las condiciones actuales de la Isla.

Dicho plan va enmarcado en cinco áreas estratégicas: agilidad gubernamental, ciencia y tecnología, aumento en la producción, promoción de agroindustria y mercadeo, y protección de terrenos y agua.

“No tenemos objeto ni tiempo aquí para improvisación”, afirmó de manera tajante el secretario, agregando que cada semana se reúne con su equipo de trabajo en el salón para verificar el progreso de sus labores, dentro del estricto presupuesto con que cuentan. “Y el jefe de cada una de estas iniciativas que no me funcione, pues, yo cambio el jockey. El que falle se tiene que ir. Y que venga otro para empujar esta agenda”.

“Las únicas batatas que sirven aquí son las que echan bejucos y producen más batatas. No batatas jojotas que no producen”, reafirmó. “Los resultados son los que van a hablar. Si lo que hacemos vale la pena o no”.

Cada iniciativa tiene un grupo de trabajo asignado, presupuesto y costos estimados, fechas para su ejecución, los resultados y beneficios que se esperan, cuáles y de qué forma son las otras agencias que participan de la iniciativa, si necesitan legislación o algún tipo de orden ejecutiva, así como un registro mensual con los reportes de progreso que da el grupo encargado de la iniciativa. La pizarra incluye también una lista para controlar los nombramientos y el personal de la agencia, y una detallada lista de productos agrícolas (como tómate, plátano, calabaza) con la cantidad de terreno plantado, la producción y otros pormenores.

“Cada iniciativa tiene que estar enmarcada en un propósito socioeconómico. Cada iniciativa tiene su impacto económico, su costo estimado, de dónde va a salir el dinero, el beneficio”, detalló el secretario, añadiendo que en algunos casos han podido identificar partidas federales con las que han sustituido las asignaciones iniciales.

Flores Otero espera que con estos planes el consumo de alimentos producidos localmente aumente al menos a un 30%.

Según los estimados, Puerto Rico importa alrededor del 85% de los alimentos que se consume en la Isla. El secretario afirma que este detallado esquema cuenta con respaldo unánime de todos los partidos políticos, así como de agricultores, comerciantes, universidades y otros grupos con intereses en la actividad agrícola.

De momento, ya Flores Otero puede mostrar algunos resultados y ahorros notables, como la reducción de 20% de puestos de confianza y la mudanza a edificios gubernamentales de agencias que pagaban costosas rentas y utilidades en edificios privados.

Asimismo, ahora la agencia empezará a hacer pagos directos a la cuenta de banco del agricultor.

Otras apuestas apuntan a reducir el papeleo y la burocracia, trabajar en conjunto con universidades para producción de semillas de variedades mejoradas que duplican la producción de plátano y para dotar a ganaderos de las llamadas “vacas pelonas” que están mejores adaptadas al trópico y producen más leche. También procura dotar a inspectores de drones para hacer más y mejores revisiones de extensas fincas y cumplir así con el requisito de 15 días luego que alguien solicite examinar un terreno para cambiar su uso. También anunció un proyecto para combatir el robo de ganado vacuno con un microchip que las vacas tragan y depositan en el rumen y que puede ser leído en los mataderos, dificultando así la venta del animal robado. 

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