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Energizar bombas de agua es la prioridad en Cayey

Por Jorge Figueroa Loza 10/12/2017 |07:22 p.m.
“La gente necesita agua primero”, dijo Ortiz. (Archivo)  
El alcalde Rolando Ortiz hace un llamado a la AEE para lograr una mejor comunicación.

Cayey. - A una semana de urgirle al Gobierno Central a repensar la manera en que se maneja la crisis causada por el huracán María, el alcalde cayeyano Rolando Ortiz hizo un llamado a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) para restablecer la comunicación entre la agencia pública y el municipio con miras a energizar primero todas las bombas que suplen agua potable. 


“Yo propongo y sugiero que nosotros podemos energizar los sistemas de bombas Acueductos primero que las comunidades. La gente necesita agua primero”, dijo Ortiz.

El también presidente de la Asociación de Alcaldes de Puerto Rico realizó sus expresiones durante una reunión en el Centro de Operación de Emergencias (COE) municipal, habilitado en el estadio Pedro Montanez, junto a representantes de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), la Policía estatal y la Guardia Nacional para ponerse al día sobre las necesidades del ayuntamiento en el centro de la Isla. 

A la congregación ayer (jueves) no se presentó el director regional de la AEE Francisco Rodríguez. 

“Como no tenemos esa comunicación, hay cosas que se pueden hacer que no se están haciendo. Ellos no entienden. Están empeñados en energizar la comunidad completa. Mientras estás energizando una comunidad completa, y energizas en el camino esa bomba, tú estás gastando tiempo para que otra comunidad tenga agua. Si vas de bomba en bomba primero, la gente va a tener agua. La comunicación (AEE) ha sido a cuentagotas. Podemos tener su presencia, pero su aportación no contribuye”, agregó. 

Hasta la fecha, el 50 por ciento de Cayey, municipio con aproximadamente 48,000 habitantes, tiene agua potable gracias a un generador que tiene en funcionamiento la represa de Farallón. 

Ortiz no ha tenido el mismo problema con la AAA, dependencia con que asegura ha podido asistir cuando la misma necesita equipo para realizar su trabajo de reparación. 

“Ellos tienen una necesidad, nosotros la discutimos y ponemos nuestros recursos con los que tienen ellos y resolvemos. Ahí puedes ver que hacía falta una planta de 200 kilos. Acueductos no la tenía y nosotros se la conseguimos prestada de gente que se relaciona con el municipio. Gracias a esto, Cayey tiene agua”, indicó.

Sobre el sistema energético, que tradicionalmente opera desde Guayama, Ortiz informó que se trabaja en un ajuste para traer una línea de 38,000 voltios a través de Santa Isabel, Coamo, Aibonito y Cayey para tratar de darle luz al casco urbano, el Hospital Municipal y el Hospital Menonita. El pueblo completo se energiza con líneas de 115,000 a 230,000 voltios. 

“Nuestro sistema eléctrico es uno de los más frágiles. Con 38,000, no se puede energizar una ciudad completa. Es como usar una batería AA para un auto de carreras. Queremos garantizar que ambos hospitales tengan la energía por si ocurre una emergencia”, comparó. 

Pueden montar los toldos

Otras de las necesidades de Cayey son los toldos de la Autoridad Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA por sus siglas en inglés) para los cayeyanos sin techo. Ortiz expresó que el general Jeffrey S. Buchanan, encargado de las operaciones militares en Puerto Rico, le informó que los mismos llegarán a finales de octubre y que deben ser instalados solamente por el cuerpo de ingenieros. 

“No es un reclamo mío, es uno de los reclamos de todos los alcaldes. Si no los traen, nosotros los ponemos. Tenemos la capacidad para hacerlo. Hacemos puentes, hacemos urbanizaciones, estadios, canchas, y quedan bien, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros?”, subrayó Ortiz. 

Unos 4,000 cayeyanos reportaron a FEMA que lo perdieron todos. Los reclamos de daños a residencias en Cayey suman 7,000. La Agencia estará de vuelta en el estadio Pedro Montanez sábado. 

Por otro lado, Ortiz realizará una segunda ronda por todo el pueblo para repartir compras de comida, casa por casa. La primera se hizo en 15 días después del paso de María y se entregaron sobre 17,000 bolsas con alimentos. 

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