Exaltación de lo puertorriqueño definió la juramentación

01/02/2013 | 05:09 p.m.
El carácter puertorriqueñista de la actividad se estableció desde sus inicios con las interpretaciones del Coro de Conciertos de la Universidad de Puerto Rico, Coralia, y la Banda de Conciertos de Puerto Rico. (tonito.zayas@gfrmedia.com)  
Alejandro García Padilla juró como nuevo gobernador en una concurrida ceremonia que estuvo marcada de principio a fin por el destaque de la puertorriqueñidad y el llamamiento a la unidad.

Alejandro García Padilla juró este miércoles como nuevo gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, en una concurrida ceremonia que estuvo marcada de principio a fin por el destaque de la puertorriqueñidad y el llamamiento a la unidad de pueblo para enfrentar los serios problemas del país.

El carácter puertorriqueñista de la actividad se estableció desde sus inicios con las interpretaciones del Coro de Conciertos de la Universidad de Puerto Rico, Coralia, y la Banda de Conciertos de Puerto Rico, adscrita al Instituto de Cultura Puertorriqueña, dirigida por el maestro Cuco Peña.

 Se reafirmó con las interpretaciones de temas boricuas por parte del concursante de Idol Kids, Abdiel, y de Chali Hernández, Chucho Avellanet, Dagmar y Juan Vélez.

“Hoy es el momento cuando comienza formalmente el nuevo gobierno de Puerto Rico”, sostuvo el nuevo secretario de Estado, David Bernier, al iniciar su turno en la presentación de los invitados y encabezar los actos ceremoniales.


“Para que el día de hoy sea realmente memorable, el juramento que se realiza debe ser extensivo a cada hogar puertorriqueño. No hace falta un togado que pregunte ni un documento donde firmar. Debe ser un juramento de nuestra gente con su propio destino. De responsabilidad personal con nuestros hijos, familiares y vecinos. De respeto a las diferencias y a la dignidad humana, de disponibilidad al trabajo honrado y sobre todo de solidaridad y amor de lo que somos, puertorriqueños”, proclamó Bernier, continuando con la tónica del evento.

“Comencemos por entender el grito de compromiso que hoy emitirá el señor gobernador como una convocatoria urgente a todos los sectores, para que por encima de todo, juremos fidelidad con el futuro de nuestro pueblo”, agregó el Secretario de Estado.

Comenzadas las presentaciones, el más abucheado fue el ex gobernador Luis Fortuño, mientras que Aníbal Acevedo Vilá fue el más aplaudido entre los seis ex gobernadores presentes.

La alcaldesa entrante de San Juan, Carmen Yulín Cruz, fue superada en aplausos por la figura del día, el nuevo gobernador Alejandro García Padilla.

“Queremos presentarles a alguien que conocemos muy bien. Con ustedes el gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Alejandro García Padilla”, anunció la hija mayor del primer ejecutivo, Ana Patricia, hablando también a nombre de sus dos hermanos.


“Yo, Alejandro García Padilla, mayor de edad, casado y vecino de Caguas, Puerto Rico, como gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, juro solemnemente que mantendré y defenderé la Constitución de los Estados Unidos, la Constitución y las Leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico contra todo enemigo interior o exterior, que prestaré fidelidad y adhesión a las mismas, y que asumo esta obligación libremente y sin reserva mental ni propósito de evadirla, y que desempeñaré bien y fielmente, los deberes del cargo que estoy próximo a ejercer. Que así me ayude Dios”, declaró García Padilla en el acto de juramento.

“Hoy con el mar, la tierra y el cielo puertorriqueño como testigos, frente a ustedes que representan al pueblo de Puerto Rico extendido por todo el mundo, y ante la mirada benigna de Dios, convoco a la grandeza del país. La que reside en todos los puertorriqueños y puertorriqueñas de buena voluntad”, resumió García Padilla su mensaje para el país.

“Es hora de pasar de la preocupación a la ocupación.  De volver a asumir a nuestro país como lo que es: una tierra de talentos, de empeños y de hazañas, con la capacidad de imaginar futuros y la voluntad de traducirlos en realidades”, dijo como parte del discurso protocolar.

“Una tierra de solidaridad más que de conflictos, un lugar de convergencias; un pueblo capaz de construir sobre lo grande que lo une; más que de reñir por lo pequeño que lo separa. Un pueblo que lucha por crear riqueza, no por la riqueza misma, sino por la oportunidad de construir con ella, para toda su gente, accesos democráticos a la educación, a la salud, a la prosperidad”, agregó el mandatario.

“La voluntad y el tesón de los puertorriqueños y las puertorriqueñas corre por su sangre. Por eso, Puerto Rico tiene fe en sí mismo. Son cualidades que no se improvisan, que a veces se opacan o se marchitan pero que están siempre vivas, siempre fuertes, en lo más profundo de nuestra identidad. No se han ido. Son cualidades que se prueban sobre todo, en los tiempos difíciles. Son cualidades que van a probarse ahora”, declaró.