El juez federal Gustavo Gelpí no aceptó un acuerdo de sentencia para uno de los sujetos que participaron en el asesinato de dos vigilantes del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales en marzo de 2010, que establecía una pena de 24 años y seis meses ,y en su lugar, condenó al sujeto a 31 años y ocho meses de cárcel.

Aunque la Fiscalía Federal y la defensa respaldaban el acuerdo original, el juez no pudo obviar el malestar expresado por los familiares de las víctimas por la sentencia sugerida, la pérdida de dos funcionarios que dejaron huérfanos a menores de edad, y el crimen que se fraguó para robarles las armas de reglamento a las víctimas.

Al descartarse el acuerdo, el sujeto, Ángel Santana Espinet, podría haber optado por cambiar su alegación de culpabilidad y enfrentar un juicio, o mantener su declaración de culpabilidad y estar sujeto a la pena que eventualmente dictó el juez. Santana Espinet se convirtió ayer en el primero de tres acusados en el caso en ser sentenciados por el asesinato de los funcionarios en la sede de la agencia en Río Piedras.

Santana Espinet llegó al lugar junto a otros dos acusados, Leroy Rosado Santana y Jonathan Ortiz Torres.

El segundo manejó el vehículo para escapar de las instalaciones luego que Ortiz Torres supuestamente ultimara a los funcionarios de Recursos Naturales. En medio de un tiroteo con uno de los vigilantes, el presunto gatillero resultó herido.

Rosado Santana se declaró culpable y espera sentencia, mientras que el caso de Ortiz Torres está siendo evaluado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos para la posible aplicación de la pena capital.

Durante la vista de ayer trascendieron detalles biográficos de las víctimas, Félix Rodríguez Gómez, a través de un escrito que fue leído en corte abierta y de Kenneth Betancourt, mediante unas declaraciones de su padre a Primera Hora. Se trataba de seres especiales que amaban profundamente a sus familias. “Esto nunca se va a poder sobrellevar. Siempre estará en mi corazón”, indicó Kenneth Betancourt padre.