Importantes casos criminales se descarrilan por metidas de pata de Justicia

10/22/2012 |
Según el ex fiscal especial independiente César López, un paso para tratar de corregir las fallas del Ministerio Público sería la educación. (Archivo)  
El caso de la corredora arrollada Mayra Elías se une a la lista de crímenes prominentes mal manejados durante la incumbencia de Guillermo Somoza.

Durante los pasados años, han sido múltiples los casos criminales que han estado en la mirilla pública no solo por lo espeluznante que resultaron, sino también por el mal manejo que han tenido por funcionarios de agencias de ley y orden que, en lugar de lograr justicia, protagonizaron con torpezas traspiés en la investigación, esclarecimiento y convicciones.

Pero las grandes metidas de pata han surgido en gran medida en el Departamento de Justicia, bajo el mando del secretario Guillermo Somoza. En la memoria colectiva están latentes casos como el del niño Lorenzo, cuyo primer error en la pesquisa fue que la muerte del pequeño fue investigada como asesinato después que salió el informe preliminar de autopsia, aun cuando el niño llegó muerto a una sala de emergencias. De ahí, otro ciclo de errores.

“Esto y otros errores cometidos denotan la negligencia o el descuido con el cual se manejó la escena en principio”, opinó el ex fiscal especial independiente (FEI) César López.

Y es que, a juicio de López, hay unos principios que se deben tener presentes en toda investigación criminal. “Tiempo que pasa, verdad que huye. Y aunque la prisa es mala consejera, hay un momento correcto para hacer lo correcto. Si dejas pasar ese momento por descuido, intención, negligencia o desconocimiento, no lo vas a recuperar y la investigación y el caso sufrirán las consecuencias”, agregó.

El ex fiscal especial independiente criticó también el hecho de que fiscales hayan permitido la entrada a personas ajenas al equipo investigativo, como sucedió en el caso del asesinato de Carmen Paredes (nuera del juez Salvador Casellas) o de Georgina Ortiz (esposa del ex juez del Tribunal Supremo Carlos Irizarry Yunqué). “Para esto no hay excusa, no importa quién sea”, dijo al manifestar que en el caso Paredes “fue un error de juicio de la fiscal, especialmente tomando en consideración que el padre del ahora denunciado ya se conocía que era testigo de por lo menos una coartada anunciada por el propio sospechoso”.

Otro caso que llamó la atención por la falta de pericia del Ministerio Público fue el de la joven Francheska Duarte, quien fue atropellada por su compañero sentimental, pero la fiscal Gretchen Pérez no probó “más allá de duda razonable” el delito de agresión agravada, por lo que su agresor resultó convicto por un delito menos grave.

“Aquí o los fiscales no tenían la prueba de la intención desde el principio o no supieron manejar la prueba, y de esto no se puede culpar a la juez, como se trató de hacer en principio”, analizó López.

Otro lamentable suceso en el que el sistema le falla a una víctima se evidenció con el caso de Wanda Camacho, quien fue asesinada por su ex esposo luego que este se burlara del monitoreo de un grillete electrónico y se despojara del dispositivo para cometer el crimen. Pero eso no fue lo peor que sucedió en este caso, pues justo cuando la familia de Wanda pensaba que se comenzaba a hacer justicia, un error del Ministerio Público provocó que le rebajaran el cargo al convicto de asesinato de primer grado a uno en segundo grado debido a que las fiscales Leilany Vargas y Wanda Rocío no incluyeron en el pliego acusatorio la palabra “premeditación”, elemento necesario para que se configurara el asesinato en primer grado. “Aquí el problema no fue la prueba. Las fiscales hicieron su trabajo en sala, no así el de la oficina... No hay duda que el error es inexcusable, pero a mi juicio fue una falla en la supervisión del fiscal de distrito”, dijo López.

¿Qué hacer?

Según el experimentado investigador, un paso para tratar de corregir las fallas del Ministerio Público sería la educación.

“Los fiscales son abogados que en su mayor parte, si no todos, en su primer nombramiento no tienen ninguna experiencia ni conocimientos en investigaciones criminales. Sus credenciales son cartas y recomendaciones de políticos, asunto que al momento ha llegado a un grado de preocupación”, manifestó López.

“La gente debe pensar que no hay una escuela para fiscales. Sin embargo, hay una academia de la Policía”, agregó.