Juan Dalmau emite su voto en Cupey

11/06/2012 | 10:39 a.m.
Juan Dalmau votó en compañía de su esposa e hijos. (ana.abruña@gfrmedia.com)  
Ejerció esta mañana su derecho al voto en la academia Bárbara Ann, en Las Cumbres, en Cupey.

El candidato a la gobernación por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau, ejerció esta mañana su derecho al voto en la academia Bárbara Ann, en Las Cumbres, en Cupey.

Allí fue recibido con aplausos de parte de los electores que hacían fila para votar. Algunos querían retratarse con él y otros decían: “es el más inteligente”.

Pero, no cabe duda, que lo que más ha llamado la atención del candidato pipiolo ha sido el tatuaje que mostró hace días a través de las redes sociales. Este ha sido tema de muchos de los candidatos que se encuentran en los centros de votación, entre estos, el del senador Eduardo Bathia. Fue precisamente al aspirante a la reelección por el Senado, a quien Dalmau le prometió que el próximo tatuaje que se haga dirá “perdona madre”.

Poco antes, el candidato pipiolo había dicho que no tiene más tatuajes y que luego de una larga campaña visitando pueblos, le ha sorprendido la sensación que causó el “único tatuaje que tiene hasta ahora”.

Lo que sí estará hacienda, en cuanto tengo una oportunidad, es ejercitarse más, por todo lo que ha dejado de hacer durante la campaña.

¿Es coqueto?, le preguntó este diario.

“Sí, me gusta hacer ejercicio y verme presentable, pero soy tímido”.

¿Quién gana hoy?, cuestionamos.

“Confío que este pueblo rompa con la costumbre de votar por costumbre y que me den una oportunidad, que no les voy a fallar. Pertenezco a un partido que tiene 60 años de creado, de hombres que han pagado hasta con cárcel en defensa del país”, agregó.

Del gobernador Luis Fortuño y candidato del PNP a la reelección, y del también aspirante del PPD, Alejandro García Padilla, opinó que “ambos cojean del mismo pie”.

“No son malas personas, sino que comparten una visión política, social y económica que no tiene nada que ver con las necesidades del país. Su debilidad es que ambos responden a unos intereses económicos muy grandes”.

Temprano en la mañana, Dalmau recibió a este diario en su residencia, en Cupey, junto a su hijo Gabriel, mientras su esposa Griselle Morales y su hija Sofia, de 6 años, aún dormían.

El candidato pipiolo, muy sonriente dijo que “siempre amanezco feliz, pero hoy particularmente porque luego de una trayectoria que nos ha llenado de grandes satisfacciones le espera un noche gloriosa al PIP”.

Dalmau aceptó que no tuvo oportunidad de soñar la pasada noche porque se acostó muy cansado. Tampoco hubo romance y pasion con Griselle.

“Me hubiera encantado el romance y la pasión pero los niños llegaron de la escuela y no fue hasta que ellos se durmieron que pudimos,mi esposa Griselle y yo, tener un rato y sentarnos en el patio”, dijo el líder pipiolo.

Confesó que su esposa no tuvo la oportunidad de darle un masaje en el tatuaje y su bien cuidada espalda, pero que él sí le dio una a ella en los pies.

En cuanto al tatuaje que adorna el lado superior izquierdo de su espalda y que causó sensación en los pasados días, Dalmau dijo que este se lo hizo “Taco”, en Caguas, siguiendo las especificaciones que él le dio.

El grabado consta de un puño, símbolo que se ha identificado con las luchas contra el racismo y la oppression y a favor de la libertad y la prosperidad, particularmente de los negros.

A preguntas de este diario de si habrá más jóvenes que copien su tatuaje, este dijo que esperaba que no, porque quiere ser el único en tenerlo.

“No se si quiero fomentar el arte corporal, es algo que hice como individuo, fue una decisión individual y que significa la lucha y la fuerza por los ideales, y como siempre, soy lo que ven”, agregó.

En medio del encuentro con este diario, Gabriel, de nueve años lo sorprendió con un insecto, una esperanza, que descansaba plácidamente en un cubo con el fondo cubierto con hojas. La esperanza, que según dijo Dalmau, es el símbolo del verde de la patria, fue capturada anoche por Gabriel en el jardín de la casa.