Justicia investigará el gasto de $700,000 en esculturas y zafacones en Guaynabo

Por Daniel Rivera Vargas 06/20/2017 |09:00 a.m.
Contralor refiere irregularidades por adquirir estatuas de las rotondas sin subastas públicas bajo la administración de Héctor O’Neill.
El informe no revela el nombre del contratista o escultor de las piezas, para las que no hubo subasta. (Suministrada)  

Llueve y no escampa para Guaynabo.

La Oficina del Contralor refirió al Departamento de Justicia un informe de auditoría en el que se detalla, entre otros, el gasto de sobre $700,000 en estatuas y zafacones por parte del Municipio de Guaynabo sin que haya habido una realización de subasta, como dispone la ley.

La directora de la División de Integridad Pública del Departamento de Justicia, la fiscal Mibari Rivera Sanfiorenzo, recibió ayer el informe de auditoría 17-42 de la Oficina del Contralor y estaría asignando a un fiscal para investigar las irregularidades detectadas.

La portavoz del Departamento de Justicia, Mariana Cobián, dijo que el informe llegó a las 9:01 a.m. y ahora a la fiscal Rivera Sanfiorenzo le corresponde asignar un fiscal que investigue si hay comisión de delitos criminales.

“De ser así, en su momento se determina si se hace un referido a la oficina del Fiscal Especial Independiente”, dijo Cobián.

El informe de 57 páginas de la Oficina del Contralor sobre las operaciones de Guaynabo en años recientes bajo la administración del alcalde Héctor O’Neill incluye un señalamiento a Justicia por comprar 11 esculturas de bronce, las que se aprecian en las múltiples rotondas y áreas verdes de la ciudad; 15 zafacones ornamentales y otras piezas que el Municipio adquirió, por $764,695 sin celebrar subasta pública.

El informe del Contralor no revela el nombre del contratista o escultor que realizó las piezas.

“La ausencia de una subasta formal puede dar lugar a que se favorezca a licitadores particulares y una situación similar se había comentado en el Informe de Auditoría M-14-12 de 2013”, reza el informe.

El Municipio no estuvo disponible para reaccionar a la publicación del informe, pero como parte del documento surge que la administración de O’Neill planteó que esas compras –que incluyó esculturas de deportes, unos gallos de pelea y un pelícano– son válidas como una excepción de un reglamento aprobado por la Oficina del Comisionado de Asuntos Municipales que “establece que los servicios consultivos, especializados, artísticos, técnicos y de difusión, aquellos cuya prestación principal consista del producto de la labor intelectual, creativa o artística y del manejo de destrezas altamente técnicas y especializadas, son servicios profesionales. Estos servicios pueden adquirirse, sin que medie competencia”.

O’Neill renunció hace varias semanas, luego de ser destituido, en medio de una investigación del FEI a un referido de Justicia por alegados delitos, que incluyen agresión sexual.

Uno de los tres aspirantes a ocupar la silla en la alcaldía, Ángel Pérez, fue auditor de la Oficina del Contralor y exdirector de la Oficina de Gerencia y Presupuesto de Guaynabo, y aunque podría haber excepciones de ley para omitir la celebración de una subasta, dijo que lo que corresponde es analizar detenidamente el informe, lo que haría una vez inicie su administración municipal si prevalece en una votación especial a realizarse próximamente.

“Siempre vamos a velar por la buena utilización de los fondos públicos. Una vez lleguemos a la alcaldía, analizaremos el informe y tomaremos el plan de acción correctiva que requiere la Oficina del Contralor”, dijo Pérez.

“Siempre velaremos por el cumplimiento dela ley y los reglamentos y la buena utilización de los fondos para el beneficio de la gente”, agregó el exrepresentante Pérez.

Primera Hora solicitó una reacción al informe a los otros novoprogresistas que aspiran a Guaynabo, el representante Antonio Soto y el senador Carmelo Ríos, pero ninguno estuvo disponible. 

El Partido Nuevo Progresista estima que entre finales de julio y principios de agosto se celebraría una elección especial para elegir al nuevo alcalde.

Además de los señalamientos por las esculturas, según el comunicado de prensa del Contralor, el informe señala que contrario a la Ley 173 de 1988, el Municipio contrató para inspeccionar tres proyectos de construcción, a una corporación regular en vez de una corporación de servicios profesionales como dispone la ley, y le pagó $710,000 a dicha corporación cuyo presidente no estaba autorizado a ejercer la profesión de ingeniería ya que su colegiación fue suspendida en el 2008. 

De otra parte, la Oficina del Contralor también objetó acciones de la vicealcaldesa de Guaynabo, Aurialis Lozada Centeno. Según esta oficina, se aprobó entre el 2014 y 2015, nueve enmiendas al contrato que desde el 2008 mantenía con una compañía privada para el mantenimiento de la flota vehicular, sin que compitiera en la solicitud de propuestas que se abrió en junio de 2014 para ofrecer este servicio. 

Asimismo, identificaron que el Municipio contrató tres proyectos de construcción por $9.1 millones sin obtener los permisos de la Oficina de Permisos Urbanísticos. También se realizaron múltiples obras sin la aprobación de la Junta de Subastas, sin contrato formalizado y sin el pago requerido de las fianzas.

Otros hallazgos se refieren al pago en exceso de $13,400 por servicios de adiestramiento a jóvenes, deficiencias con los donativos otorgados a entidades sin fines de lucro y 369 empleados clasificados como transitorios que excedían hasta por 23 años el periodo probatorio de 12 meses reglamentario.

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