La Asociación de Alcaldes pondera una escala salarial -VÍDEO

03/05/2013 |
Entre las medidas de austeridad impuestas por María “Mayita” Meléndez, está rescindirles los contratos a 372 empleados transitorios o irregulares. (xavier.araujo@gfrmedia.com)  
¿Y si les prohíben a los alcaldes ir tras la reelección si no logran controlar el alza de los déficit de sus municipios?

¿Y si les prohíben a los alcaldes ir tras la reelección si no logran controlar el alza de los déficit de sus municipios?

Esa, y otras medidas, están siendo analizadas por la Asociación de Alcaldes, a fin de promover que todos los ejecutivos municipales de la Isla también “se ajusten los cinturones” en tiempos de crisis.

La Asociación también evalúa la posibilidad de recomendar el establecimiento de una escala salarial para los alcaldes y que estos, si se agencian unos salarios que no responden a los criterios que dicta la Ley de Municipios Autonómos, en efecto pierdan el sueldazo.

El alcalde novoprogresista de Yauco, Abel Nazario –que ha dado cátedra de frugalidad al aceptar un sueldo de solo $1,500 mensuales– opinó ayer que los criterios para la escala salarial deben ser tres: población del municipio, su presupuesto y su condición geográfica.

“Un pueblo puede presentar dificultades, no por su tamaño sino por su topografía”, advirtió el alcalde yaucano, quien mencionó que un ejemplo de esto es Utuado.

La actual Ley de Municipios Autónomos, en su artículo 3.012, establece que para aumentarle el sueldo a los alcaldes hay que “tomar en consideración” varios puntos, entre ellos “la situación fiscal de los ingresos y gastos reflejados en los informes de auditoría”.

La contralora Yesmín M. Valdivieso advirtió ayer que esa ley hay que cumplirla y que no considerar alguno de los criterios “equivale a la nulidad del aumento”.

“¿De qué están hablando, de un déficit corriente o de un déficit acumulado?”, cuestionó el alcalde de Yauco, al destacar lo ambiguo del lenguaje del estatuto, que permite evadir las sanciones.

Otra medida difícil de implantar, según el alcalde, es la que promovería la prohibición de que los alcaldes con déficit en alza recurrente no puedan volver a postularse.


“Los alcaldes no tienen control de sus ingresos… Actualmente, el CRIM (Centro de Recaudación de Ingresos Municipales) es el que tiene control de los ingresos de los municipios”, resaltó Nazario, tras sostener que para “fastidiar a un alcalde, lo único que se tiene que hacer (por medio de CRIM) es no tasar ni embargar las propiedades que corresponde embargar”.

El alcalde yaucano dijo que él fijaría los salarios de alcaldes de los pueblos más grandes y de mayor dificultad administrativa en $6,000; los de dificultad intermedia entre $4,000 y $5,000 y el de los más pequeños, en $3,000.

El salario promedio de un alcalde puertorriqueño, de acuerdo con el presidente de la Asociación, Josean Santiago, es de entre $5,000 y $6,000. “Algunos ganan hasta menos que algunos conserjes de las corporaciones públicas”, dijo.

“Mayita” aplica tijera

La alcaldesa de Ponce, María “Mayita” Meléndez se va bajar el sueldo de nuevo a partir de mañana miércoles.

La ejecutiva de la Perla de Sur aclaró ayer que su salario nunca ha sido mayor que el del su antecesor, el ex alcalde Francisco “Ico” Zayas. Que en 2009, debido al crisis fiscal por la que atravesaba el Municipio, ella se redujo el sueldo en un 10%, baja que tenía fecha de caducidad a los dos años y medio.

En aquella ocasión también se les redujo la jornada de trabajo a los empleados de Ponce, para evitar despidos.

“Los ingresos no han sido los proyectados... Tenemos más gastos que ingresos y habrán cortes en fondos federales”, dijo Meléndez sobre las nuevas dificultades del Municipio, que la llevaron a tomar la decisión de cancelarles los contratos a 372 empleados transitorios o irregulares que también “se van” el 6 de marzo.

La reducción salarial de la alcaldesa será esta vez de un 5%.

Uno que sí recibió ayer una lluvia de críticas fue el alcalde de Río Grande, quien logró un aumento de sueldo de $3,600 mensuales porque el suyo era “uno de hambre”.

La presidenta del Partido Nuevo Prograsista en Río Grande, Normis Quintero, catalogó el alza de Eduard Rivera como “una falta de respeto hacia sus constituyentes”.