Mientras el Viernes Santo unos asisten a la iglesia o
se quedan en sus casas en un acto de recogimiento espiritual, para otros, ese
día es perfecto para irse a descansar en su propio hogar, una hospedería, o en
la playa tomando varias “frías”, como le dicen algunas personas a las cervezas.
Sin embargo, de prosperar un anteproyecto de ley
presentado por el representante Héctor Torres Calderón, del Partido Nuevo
Progresista, tal vez el próximo Viernes Santo, usted pudiera estar privado de
darse una cervecita o un trago.
La intención del legislador es que se prohíba el
expendio y consumo de alcohol durante cada Viernes Santo, como ocurre en días
de comicios electorales.
El Proyecto de la Cámara 608 se pondría en vigor como
una especie de Ley Seca, a los fines de respetar un día que los cristianos lo
guardan para reflexionar sobre la pasión y muerte de Jesús.
“Ciertamente, los cristianos tienen formas diversas de
celebrar la Semana Santa, pero más en específico, el Viernes Santo. Sin
embargo, un punto en común entre los cristianos es que el Viernes Santo se
reserva para adorar a Jesús. Definitivamente, este es un día de gran recato”,
sostiene la exposición de motivos.
De este modo, se enmendaría el Código de Rentas
Internas con el fin de “prohibir el expendio, venta, tráfico o consumo gratuito
de licores espirituosos, destilados, vinos, fermentados o alcohólicos durante
el Viernes Santo de cada año”.
Torres Calderón sustenta su proyecto basado en un
estudio del Pew Research Center’s Forum on Religion & Public Life, que
refleja que el 97% de la población de la Isla profesa la fe cristiana. Ese por
ciento, se basa en los 3.7 millones de habitantes de Puerto Rico, de los que,
según la investigación 3.6 millones son creyentes, y de esta última cifra 2.6
millones son católicos y 940,000 son protestantes.
Sin embargo, en la exposición de motivos reconoce que
“Puerto Rico es un país laico, en el que se protege y garantiza la libertad de
culto y se respetan todas las creencias”.
“Un día al año que no se fomente el consumo de bebidas
alcohólicas en Puerto Rico, no nos hará caer en una hecatombe de dimensiones
catastróficas”, añade.
Lo que no deja claro el proyecto, es si la medida se
extendería a las iglesias en las que se ofrece a los feligreses en la comunión,
el pan y vino consagrado el Jueves Santo.