Legislador propone Ley Seca para el Viernes Santo

02/14/2013 | 07:22 a.m.
Con el un anteproyecto de ley presentado por el representante Héctor Torres Calderón usted pudiera estar privado de darse una cervecita o un trago.
Con el un anteproyecto de ley presentado por el representante Héctor Torres Calderón usted pudiera estar privado de darse una cervecita o un trago. (Archivo)  

Mientras el Viernes Santo unos asisten a la iglesia o se quedan en sus casas en un acto de recogimiento espiritual, para otros, ese día es perfecto para irse a descansar en su propio hogar, una hospedería, o en la playa tomando varias “frías”, como le dicen algunas personas a las cervezas.

Sin embargo, de prosperar un anteproyecto de ley presentado por el representante Héctor Torres Calderón, del Partido Nuevo Progresista, tal vez el próximo Viernes Santo, usted pudiera estar privado de darse una cervecita o un trago.

La intención del legislador es que se prohíba el expendio y consumo de alcohol durante cada Viernes Santo, como ocurre en días de comicios electorales.

El Proyecto de la Cámara 608 se pondría en vigor como una especie de Ley Seca, a los fines de respetar un día que los cristianos lo guardan para reflexionar sobre la pasión y muerte de Jesús.

“Ciertamente, los cristianos tienen formas diversas de celebrar la Semana Santa, pero más en específico, el Viernes Santo. Sin embargo, un punto en común entre los cristianos es que el Viernes Santo se reserva para adorar a Jesús. Definitivamente, este es un día de gran recato”, sostiene la exposición de motivos.

De este modo, se enmendaría el Código de Rentas Internas con el fin de “prohibir el expendio, venta, tráfico o consumo gratuito de licores espirituosos, destilados, vinos, fermentados o alcohólicos durante el Viernes Santo de cada año”.

Torres Calderón sustenta su proyecto basado en un estudio del Pew Research Center’s Forum on Religion & Public Life, que refleja que el 97% de la población de la Isla profesa la fe cristiana. Ese por ciento, se basa en los 3.7 millones de habitantes de Puerto Rico, de los que, según la investigación 3.6 millones son creyentes, y de esta última cifra 2.6 millones son católicos y 940,000 son protestantes.

Sin embargo, en la exposición de motivos reconoce que “Puerto Rico es un país laico, en el que se protege y garantiza la libertad de culto y se respetan todas las creencias”.

“Un día al año que no se fomente el consumo de bebidas alcohólicas en Puerto Rico, no nos hará caer en una hecatombe de dimensiones catastróficas”, añade.

Lo que no deja claro el proyecto, es si la medida se extendería a las iglesias en las que se ofrece a los feligreses en la comunión, el pan y vino consagrado el Jueves Santo.