Los pasillos del Capitolio resonaron esta tarde con consignas, cánticos y oraciones una vez aprobadas las dos medidas que consideraba la Cámara de Representantes que les reconocen derechos a la comunidad lésbica, gay, bisexual, transexual y transgénero (Lgbtt).

Tan pronto culminó la votación que dio por aprobados los proyectos 238 del Senado y 488 de la Cámara, miembros del sector religioso, encabezado por la pastora de la iglesia Tabernáculo de Alabanza y Restauración La Senda Antigua, Wanda Rolón, se levantaron de sus asientos y abandonaron las gradas del hemiciclo cameral.

 Estos fueron seguidos por una buena representación de la comunidad Lgbtt que les coreaba la consigna: “¡Iglesia y Estado, asunto separado!”.

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 A su salida del Capitolio, el grupo de religiosos se detuvo en las escaleras del primer piso, a pasos de la rotonda, e hicieron una oración. Luego salieron pregonando “¡Cristo vive, Cristo vive!”.

 Rolón estaba fuertemente custodiada por varios guardaespaldas que la escoltaron hasta las afueras del Capitolio, donde un vehículo tipo SUV la esperaba justo frente a las escalinatas del lado norte.

 En una breve pausa, justo antes de bajar las escalinatas, Rolón habló con la prensa y catalogó como un ataque el incidente en que personas a favor de la medida les seguían mientras repetían la consigna “¡Iglesia y Estado, asunto separado!”.

 “Lo que pasa es las actitudes. Esto lo que le deja ver al pueblo de Puerto Rico es la intolerancia. Aun ganando, según ellos, el ataque es despiadado. Dios ayude a Puerto Rico. Seguimos orando”, dijo Rolón, quien sin embargo, se mostró satisfecha con el resultado de lo ocurrido en la Cámara.

“Ya vemos, nosotros salimos satisfechos dentro de todo. No conseguimos el todo, pero lo que se consiguió nos satisface”, añadió Rolón.

 Tanto el proyecto 238, que busca prohibir el discrimen en el empleo por orientación sexual e identidad de género, como el 488, que busca extender a todas las parejas la Ley 54 de Violencia Doméstica, fueron aporbadas con 29 votos a favor y 22 en contra en la Cámara.

Por su parte, el activista de la comunidad Lgbtt, Pedro Julio Serrano, insistió en que el incidente por el que reclamó Rolón se queda corto al compararlo con los ataques que sufre la comunidad homosexual a diario por parte del sector religioso del país.

Serrano describió lo que ocurrió como un acto de “liberación”.

 “Tenemos que poner las cosas en contexto. Una comunidad que ha vivido con tanta opresión, con tanta violencia y que ellos (religiosos) sean los protagonistas y los propulsores de esa violencia va a recibir ese tipo de reacción”, dijo.

 “Aunque yo no participé, ciertamente lo puedo entender. Pero eso no se puede comparar con la violencia, la intolerancia, el odio, el discrimen que a diario sufrimos las personas Lgbtt a manos de estos sectores. Esa incitación a la violencia diaria que ellos hacen. Hay que poner las cosas en perspectiva. Un momento no hace un verano”, subrayó.


El proyecto 238 del Senado fue aprobado con enmiendas.