Aguadilla. El vitoreo mediático del alcalde Carlos Méndez Martínez sobre su flamante administración y la saludable situación fiscal que mantiene a su municipio con un superávit  de once millones de dólares, sacó “por el techo” a ciudadanos de comunidades marginadas, que alegaron llevar años reclamando atenciones para que se mejoren sus calles y demás infraestructura.

Desde la nombrada comunidad especial Visbal hasta La Vía, los residentes están que trinan porque supuestamente el alcalde los tiene en el olvido.

“Lo que pasa es que el alcalde ahora mismo no hace nada por los cerros. Lo de él es para las amistades de él y la gente que él pueda lucrarse de ellos. Carlos Méndez, a los cerros que le dan vuelta al casco del pueblo, los tiene marginados completamente”, denunció Agustín Acevedo, quien recordó cómo su suegro, quien estaba en cama por condiciones de salud, murió esperando por que le otorgaran ayudas en materiales para él mismo construirle una rampa para impedidos y una acceso para ambulancia, de manera que pudiera salir a sus citas médicas con dignidad.

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El residente del sector La Vía, donde viven cientos de familias de escasos recursos económicos, reclamó la falta de atenciones a los caminos municipales que atraviesan la comunidad, donde -según otros residentes- hace más de 30 años que no se asfalta. Tampoco hay centro comunal ni instalaciones deportivas. El alumbrado de las calles, tal parece que en su mayoría está inoperante.

“Hace falta algo para los niños, para que hagan algún deporte y tengan alguna recreación. Hace falta un comité o algo en el que ellos se envuelvan y no estén viendo siempre cosas negativas, que también vean cosas positivas”, urgió el residente.

“El alcalde nunca ha tenido ese gesto de ayudar a la gente de La Vía”, destacó otro residente, quien no se quiso identificar por temor a represalias de parte del alcalde. Según dijo, “cada vez que alguien habla mal del alcalde, seguido sale una persecución en su contra y llueven los problemas”. 

“Aquí no hay canchas. Los muchachos tienen que ir San Antonio y a Guerrero a jugar baloncesto porque aquí ni área recreativa para los niños hay”, acotó el residente molesto.

Un recorrido por los callejones de estos cerros destapa un escenario en el que afloran los vertederos clandestinos, casas abandonadas que sirven de refugio a deambulantes y resultan ser foco de posibles incendios, edificios deteriorados que albergan sabandijas y pestes, madejas de cemento y escaleras desniveladas, residencias habitadas con ventanas cerradas y grafittis que leen “NO PASE”, entre otras aberraciones. 

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Recientemente, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) visitó la comunidad La Vía para conectar a cientos de familias al servicio de contadores. Una vez más, la comunidad se unió, para entre todos comprar tuberías y poderse conectar al servicio de agua, pues pese a los reclamos, supuestamente el municipio nunca les dio la mano en estas gestiones.

“Hace como un mes acueductos vino para impactar. De buena fe (la AAA) nos puso contador y no cobró un centavo. Pero ya el alcalde nos mandó a sacar permiso de uso por $40.00, y casa que no está inscrita hay que inscribirla. Lo que quiere es sacar dinero. Nos sentimos asfixiados porque a la comunidad el alcalde no nos ayuda. Aquí hay mucha pobreza, mucha gente no tiene trabajo, hay madres solteras que tienen tres y cuatro muchachos”, destacó el ciudadano en condición de anonimato. 

El caso de Yaritza Rosario Padilla, madre de tres menores de edad, es ejemplo de la necesidad que impera en La Vía. Al momento de ser abordada por Primera Hora, la mujer se preparaba para salir hacia la casa de unos conocidos suyos en el pueblo de Moca a buscar agua en recipientes vacíos, porque hace dos meses le suspendieron el servicio por falta de pago.

“Me cortaron el agua después de ponerme los contadores, porque no tenía dinero. En la alcaldía me negaron las ayudas que ellos dan (para el pago de agua)”, expresó la mujer, que dijo no cualificó para las ayudas del municipio a pesar de que no tiene trabajo.

El resentimiento manifestado por parte del sector pobre en la ciudad “Jardín del Atlántico”, es evidente también en la Barriada Visbal, donde a simple vista se ven las calles deterioradas y callejones apiñados de estorbos públicos en espera de ser demolidos para abrir espacios limpios y ampliar las calles.

Para Eloísa Visbal, descendiente de las primeras familias que habitaron ese cerro, la promesa de la demolición de las casas, fue tomada con escepticismo. 

“Hace como un mes vinieron a retratar y marcar todo eso, porque supuestamente vienen a demoler todas esas casas”. A preguntas de este medio, la mujer dijo que hace más de 30 años que no arreglan las calles de su comunidad.

Juan Díaz, otro residente, dijo haber estado esperando por el alcalde cuando le prometió que le arreglaría la casa.“Fema me dio $3,200 para arreglar la casa y la arreglé”, señaló.

Reacciona el alcalde

El alcalde Carlos Méndez Martínez respondió a Primera Hora que contrató a un ingeniero para que construya un boulevard en La Vía. 

“En La Vía yo he gastado en los últimos 19 años $19 millones. Antes cuando llovía eso se inundaba y yo construí una represa con el Cuerpo de Ingenieros para canalizar las aguas con dinero municipal. También con $3 millones cortamos una montaña para diseñar el boulevard. No podemos tirar asfalto cuando vamos a hacer una carretera allí de $5 millones”, dijo el alcalde en relación a esa comunidad.  

Sobre los edificios abandonados dijo que no puede demolerlos porque son propiedad privada. Respecto a la comunidad Visbal, Méndez destacó que adquirió terrenos de casas abandonadas donde construirá una carretera con acceso a la PR-2.

En torno a los reclamos de algunos ciudadanos que tocan puertas en el municipio para pedir ayudas para el pago de agua y luz, señaló  que su política pública va dirigida a prestar ayuda económica para cubrir necesidades “pero no llega a fomentar la dependencia”.

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