Políticos discuten sobre los derechos sexuales de los boricuas

10/09/2012 |09:18 p.m.
Los panelistas fueron: Nicole Díaz, del Partido del Pueblo Trabajador; Sadiasept Guillont, del Partido Puertorriqueños por Puerto Rico; Ramón Luis Nieves, del Partido Popular Democrático; Gloria Mock, del Movimiento Unión Soberanista y Luis Ibrahím Casiano, del Partido Independentista Puertorriqueño. (david.villafane@gfrmedia.com)  
El Partido Nuevo Progresista no envió representante.

Cinco de los seis partidos políticos activos en la contienda electoral del 6 de noviembre próximo, presentaron este martes en la noche sus visiones sobre los derechos sexuales de los puertorriqueños, durante un foro efectuado en el Aula Magna de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

Los panelistas fueron: Nicole Díaz, del Partido del Pueblo Trabajador; Gloria Mock, del Movimiento Unión Soberanista; Luis Ibrahím Casiano, del Partido Independentista Puertorriqueño; Sadiasept Guillont, del Partido Puertorriqueños por Puerto Rico; y Ramón Luis Nieves, del Partido Popular Democrático.

El Partido Nuevo Progresista no envió representante.

La abogada y catedrática de la Escuela de Derecho Esther Vicente fungió como moderadora.

Díaz, candidata a representante por San Juan, habló de las propuestas que el PPT ha presentado para las mujeres y la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual, Transexual y Transgénero (LGBTT).

Bajo un sistema de salud universal, el PPT le garantizaría a las mujeres el acceso a anticonceptivos y al aborto, y a la población con VIH/sida los servicios y medicamentos que requieren.

Aseguró que el Código Civil se enmendaría para reconocer el matrimonio entre parejas del mismo sexo, o garantías legales si solamente conviven.

En términos laborales, extenderían las licencias de maternidad y paternidad, y harían más accesibles los centros de cuido en los talleres de trabajo. Además, la candidata censuró que el gobierno promueva una educación sexual basada en la abstención y afirmó que debe emplearse una sexualidad responsable no solo para prevenir embarazos sino para evitar el contagio de enfermedades.

Díaz afirmó que terminarían con la criminalización de la prostitución y que les ofrecerían alternativas de empleo a los trabajadores sexuales, sin obligarlos a dejar su estilo de vida.

Guillont, candidato a comisionado residente de Puerto Rico en Washington D.C. por el PPR, se comprometió con las parejas del mismo sexo para que puedan adoptar en Puerto Rico, y prometió extender las licencias de maternidad y paternidad a seis meses.

El obstetra de profesión dijo que su colectividad promovería que haya centros de cuido abiertos hasta la noche para que los padres y las madres puedan estudiar y trabajar mientras sus hijos están bien atendidos.

El estadolibrista Nieves, quien aspira al Senado por San Juan, comparó la lucha de la comunidad LGBTT con la de los afroamericanos en los Estados Unidos, y usó parte de su tiempo para atacar al PNP por no acudir al foro.

De salir electo, dijo que legislaría para eliminar el discrimen en el empleo por preferencia sexual, y apuntó a la importancia de reforzar las investigaciones de crímenes de odio.

La sexóloga Mock pronunció que “el MUS quiere garantizar el derecho a la salud sexual y reproductiva de todas las personas”.

Enumeró las siguientes propuestas: respetar la equidad de género y respetar las diferencias en orientación sexual; establecer un centro de servicios integrados para víctimas de violación y de violencia de género; implantar un programa formativo de salud sexual; aprobar las relaciones de hecho y el matrimonio entre parejas del mismo sexo; y aprobar legislación para que la violencia doméstica se reconozca sin importar la identidad sexual.

Casiano indicó que el PIP crearía un currículo que establezca la equidad de género en el Departamento de Educación, e invitó a hablar “no de abstinencia, sino de seguridad sexual”.

Bajo una administración gubernamental independentista, se reforzaría el acceso de los sectores pobres a los métodos anticonceptivos; se eliminaría el aborto como delito; se cobijaría a toda persona bajo la Ley 54 de violencia doméstica, inclusive en relaciones de noviazgo.

Casiano también señaló que favorece que el estado costee un proceso de cambio de sexo y ofrezca las ayudas psicológicas necesarias, y que se respete la identidad de género en los documentos oficiales de las personas.