Recomiendan a la Iglesia Católica insertarse en el plebiscito

11/15/2012 |08:19 p.m.
La Alianza Católica Puertorriqueña resaltó la obligación de la Iglesia Católica de educar y promover entre sus feligreses las doctrinas sociales .

En momentos en que los resultados del reciente plebiscito en la Isla son objeto de debate entre los partidos políticos, la Alianza Católica Puertorriqueña resaltó la obligación de la Iglesia Católica de educar y promover entre sus feligreses las doctrinas sociales basadas en el derecho a la autodeterminación y a la existencia, tal como lo han hecho a través de los años sus máximos líderes.

Durante una conferencia celebrada en el teatro Emilio Belaval de la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce, la abogada Joanne Rodríguez Veve destacó que ante la condición política de Puerto Rico, los obispos y demás líderes religiosos no deben promover ninguna de las tres alternativas de estatus reconocidas por la comunidad internacional: la independencia, la integración o estadidad o la libre asociación.

No obstante, sentenció que deben exigirle a los políticos o propulsores de dichas fórmulas que expliquen las repercusiones de las mismas en la vida de los puertorriqueños, sobre todo aquellas que pueden incidir en su identidad cultural.

“Nuestros obispos y la Iglesia en general, no pueden olvidar que le están hablando a una nación con unas circunstancias políticas concretas. En nuestro caso, a un país colonial que sufre de una condición política antidemocrática, al no poder como pueblo, tomar las decisiones básicas que le afectan, o sea, que no podemos ser como lo exhorta la Iglesia, constructores de nuestro propio progreso”, sentenció la también columnista durante su exposición titulada “El derecho a la existencia de las naciones a la luz de las enseñanzas de la Iglesia Católica, y su aplicación en Puerto Rico”.

Del mismo modo, Rodríguez Veve indicó que la Iglesia debe recordar que Puerto Rico es un país con una identidad nacional que ha sido amenazada desde su origen, y que hasta el momento, ha resistido los intentos de disolver esa individualidad cultural.

La conferenciante resaltó que, además de ser reconocido en la doctrina social del catolicismo, el derecho a la autodeterminación es fundamental en cualquier proceso de descolonización democrático, y su reconocimiento implica que el País tiene legitimidad para preservar su existencia en el contexto de las naciones.

“Esto no quiere decir, de ninguna forma, que nuestra Iglesia esté determinando o sugiriendo cómo debe configurarse políticamente nuestra existencia. La Iglesia Católica no tiene partido ni apoya a partido político alguno, más aun, respeta la diversidad de opciones políticas con tal de que estas no sean contrarias a nuestra fe o a la moral”, aclaró la también estudiante de derecho canónico.

“El hecho de que a nuestros pastores no les corresponda apoyar a un partido o figura política en particular, no quiere decir que no tengan la responsabilidad de denunciar, exigir e iluminar las realidades temporales, entre ellas las políticas, anunciando la verdad objetiva y proponiendo criterios morales”, agregó.

Sin embargo, alertó a los pastores que prefieren ofrecer sermones apolíticos, a tener cuidado de que su indiferencia hacia estos asuntos, no termine generando la impresión de promover un mensaje de carácter político.

Rodríguez Veve, por otro lado, expresó que en cuanto las consecuencias sobre la “soberanía espiritual” de los boricuas, de las tres fórmulas de estatus, la más peligrosa es la de la estadidad debido a que “implica la suplantación de nuestra identidad nacional”.

“Esta ha sido la realidad histórica de los territorios que se han incorporado a la unión estadounidense. Sin excepción, la cultura de todos estos territorios, por ejemplo Arizona, Nuevo Méjico, California, Texas, ha quedado subordinada a la cultura dominante anglosajona. Apenas, en estos estados sobreviven algunos residuos folclóricos de su originaria cultura”, argumentó.

A su vez, señaló que los Estados Unidos no se ha caracterizado por reconocer y respetar las autonomías culturales de sus regiones nacionales.

Mientras, el analista político Néstor Duprey complementó el análisis de la abogada con una presentación sobre el compromiso político del católico desde la experiencia europea de la postguerra.

Duprey hizo un recuento histórico sobre varios conflictos bélicos en Europa y Alemania que resultaron en lo que llamó “verdadero heroísmo cristiano”, y exaltó que esas experiencias son “lecciones valiosas para una sociedad sumida en la división; el deterioro social, económico y humano, y la deshumanización, como es la nuestra”.

“De ahí, la importancia que tiene para cualquier proyecto de reconstrucción nacional en Puerto Rico, como en Europa, como en Chile, como en España, como en la Europa del Este y como en tantos otros países, de la participación de los cristianos en general, y de los católicos, en particular, como y desde nuestra condición de católicos nacionales de esta tierra”, agregó el comentarista del programa radiofónico Fuego Cruzado (Radio Isla AM).

A su vez, Duprey, destacó que la jerarquía de la Iglesia Católica en Puerto Rico actualmente, en su mayoría, respalda y acompaña a la Isla en la defensa de los valores cristianos y en la promoción de los valores de su doctrina oficial.

“Afortunadamente, también han surgido grupos que poco a poco, van dando ejemplo y predicando palabras de justicia y liberación para la persona, la familia, la comunidad y la nación”, añadió Duprey en la presentación este miércoles en la noch.

Mencionó que la Isla vive momentos de esperanza e incertidumbre a la vez, que son propios de todo proceso de renovación. Sin embargo, concluyó afirmando que los puertorriqueños “con sus votos parecen susurrar que desean una manera distinta de hacer las cosas, de actuar en nuestra vida política, de ser menos de un partido y ser más de un país”.