Romero Barceló insiste en que "el tiempo me va a dar la razón"

01/10/2013 | 06:07 p.m.
Romero Barceló dijo que se está "atragantando" la candidatura de Pierluisi para la presidencia y opinó que la asamblea general extraordinaria anunciada no es realmente una asamblea, sino votaciones separadas en 14 regiones. (gerald.lopez@gfrmedia.com)  
Entiende que los trámites favorecen al comisionado residente de Puerto Rico en Washington D.C., Pedro Pierluisi.

"El tiempo me va a dar la razón".

Así opinó este jueves en la tarde el exgobernador Carlos Romero Barceló, al reafirmar su insatisfacción por la forma adoptada para nombrar a un nuevo presidente del Partido Nuevo Progresista (PNP) en una votación por regiones, que se efectuará el próximo 3 de febrero.

"He recibido varias llamadas de personas para solidarizarse conmigo porque esto ha sido un golpe de estado, no con rifles, ni armas, pero con una maniobra para encaminar de una persona en la presidencia", sentenció Romero Barceló durante un receso en la promoción de su libro en una tienda en Ponce.

Se refirió a sus reparos de cómo y quienes coordinan el proceso para escoger al sustituto del exgobernador Luis Fortuño como presidente del PNP, tras formalizarse su dimisión al puesto en una reunión del Directorio de la colectividad, este miércoles.

 Romero Barceló entiende que los trámites favorecen al comisionado residente de Puerto Rico en Washington D.C., Pedro Pierluisi, quien ha expresado su interés en presidir la colectividad defensora de la Estadidad.

Romero Barceló dijo a este medio que el nuevo secretario del PNP, José "Pichy" Torres Zamora, "es un buen penepé" y un "hombre capacitado", pero destacó que el ex representante previamente "ha estado en campaña a favor de Pierluisi" en la presidencia y no es una figura imparcial de cara a la elección programada para el 3 de febrero.

Según Romero Barceló, lo resuelto en el Directorio el miércoles es un proceso "amañado", esbozado de antemano, limitado a cinco días para someter las candidaturas a la presidencia y sin la congregación de todos los delegados en un mismo lugar para presentar mociones y debatirlas, si así se desea, antes de proceder a votar.

Insistió en que su planteamiento se centra en la democracia y en la mayor participación de todos los novoprogresistas "porque este partido surgió como una fuerza en contra de la dedocracia".

Denunció que la primera reunión del Directorio, tras el revés electoral del 6 de noviembre, se programó originalmente en diciembre, pero la suspendieron hasta mediados de esta semana en lo que consideró una movida para evitar la presencia en la misma, entre otros, del senador Thomas Rivera Schatz, quien también expresó interés en presidir el PNP.

"Qué casualidad que cambiaron la reunión para enero", planteó Romero Barceló.

Como desde enero Rivera Schatz quedó fuera del Directorio, al no retener su puesto de líder del Senado, tampoco fue parte del cónclave para dilucidar cómo se procederá para nombrar al sustituto de Fortuño, pero antes del inicio de la reunión Romero Barceló sentenció que movidas previo a la misma ya representaban un golpe de estado.

El otrora presidente del PNP fue el único disidente en esa reunión del Directorio porque los restantes 22 participantes votaron a favor de mantener a Fortuño como presidente interino por las próximas tres semanas y aprobaron también el proceso de elección de un nuevo líder.

Como por ahora "todo está plancha'o", considerar alguna forma de reparar ese daño, "es pensar en pajaritos preña'os", opinó Romero Barceló al preguntársele si vislumbraba alguna manera de contrarestar lo resuelto por el Directorio el miércoles. Sin embargo, insistió en que un sector del PNP apoya su posición y recalcó que eventualmente "el tiempo me va a dar la razón".

Temprano en la mañana, Romero Barceló arremetió contra las múltiples pretensiones de Pierluisi e insistió en que decisiones tomadas en el Directorio sirven para favorecerlo en su aspiración de convertirse en presidente de la Palma.

Romero Barceló dijo que se está "atragantando" la candidatura de Pierluisi para la presidencia y opinó que la asamblea general extraordinaria anunciada no es realmente una asamblea, sino votaciones separadas en 14 regiones.

"¿Cómo se va a radicar una moción en la asamblea? No hay manera porque (los participantes) están separados", argumentó molesto en entrevista radiofónica (NotiUno).

"Es un golpe de estado usando el reglamento para quedarse con el partido, para controlar el partido", sentenció Romero Barceló. "Se está violando el reglamento al no haber asamblea", opinó.

Uno de los planteamientos principales de Romero Barceló se centra en el refrán popular de que no se puede dar misa y repicar campanas a la vez.

Considera que si Pierluisi está inmerso en sus responsabilidades de Comisionado Residente, será cuesta arriba atender, a la vez, los asuntos del PNP en Puerto Rico, encaminar la reorganización de la colectividad y adelantar sus movidas como potencial aspirante a la gobernación en el próximo cuatrienio.

"No tengo la menor duda de que ésto va a dejar un mal sabor en la boca de muchos penepés y de muchos líderes locales y estatales. El PNP nació en contra de la dedocracia y ésto es atragantarle al partido la candidatura de Pierluisi", argumentó Romero Barceló.

En una entrevista telefónica con este medio, Romero Barceló recordó otros momentos de disidencia que le han tocado vivir en el PNP: se opuso a la propuesta de expulsión de Kenneth McClintock y otros cinco senadores en 2006, cuando Pedro Rosselló luchaba por retener amplio poder en el partido.

"Yo me opuse y me abuchearon", recordó.

Explicó que en ese momento favoreció despojar a esos líderes de posiciones importantes, "pero nunca expulsarlos". En aquel momento y también ahora, lo importante es que "la disidencia hay que permitirla", subrayó Romero Barceló al destacar que las sanciones a McClintock y a otros senadores que le cerraron el paso a Rosselló en su pretensión de presidir el Senado repercutieron a favor de los penalizados.

"Esa decisión le hizo daño al partido. La gente le cogió pena (a los sancionados)", opinó Romero Barceló al abogar por inclusión y participación, de cara a la reorganización del PNP y el nombramiento de un presidente que, a su juicio, no debería tener aspiraciones a cargos electivos.

Fuerza de cara 

Por otro lado, al ser preguntado sobre la argumentación de Pierluisi de que su prioridad es el partido y que no tiene múltiples aspiraciones, Romero Barceló declaró que "hay que tener fuerza de cara" para decir tales cosas.

Entonces tronó nuevamente contra "la dedocracia" al reafirmar que movidas hechas por el exgobernador Fortuño al nombrar como secretario a Torres Zamora redundan en favorecer a Pierluisi en sus aspiraciones por la presidencia.

"Todo está planchado", protestó al exponer que una asamblea supone convocar a todas las personas en un mismo lugar para dialogar y luego votar, pero el 3 de febrero miles de delegados novoprogresistas votarían por un presidente en 14 regiones separadas.

"Hay una serie de personas que pueden ser iguales o mejores que Pierluisi", opinó, al insistir en que se conceda plena oportunidad a la base del partido a decidir la presidencia y otros asuntos medulares. "Aquí esto se está atragantando, no se le está dando oportunidad a nadie", recalcó.

Expresó que le preocupa la accesibilidad que tiene ahora Pierluisi a las listas de los electores novoprogresistas, que pueden haber cambiado, lo que lo coloca en ventaja frente a cualquier otra persona que pretenda aspirar al puesto.

Romero Barceló señala que no tiene candidato preferido para la presidencia e insistió en que nadie puede decir que ha recibido llamadas de su parte para impulsar a Rivera Schatz o a nadie para ese puesto.

El PNP, en este momento, según Romero Barcelo, debe centrarse en su reorganización, pero estimó que lo resuelto por el Directorio generara malestar entre líderes locales y otros.

Para Romero Barceló, urge modificar el reglamento porque, entre otros asuntos, se evisa que la presidencia sea acogida por una persona con aspiraciones a la gobernación.

"Ha llegado el momento de hacer ese cambio", puntualizó.

Sobre Rivera Schatz, dijo que "he hablado con Tommy dos o tres veces después de las elecciones y él está en la misma onda. Él entiende que la persona que presida ahora no debería tener aspiraciones".

"Yo no sé lo que él va a decidir, a lo mejor ésto lo obliga a aspirar ahora (a la presidencia), aunque no quisiera. Sé que el cree que (el presidente) debe ser una persona que no tenga responsabilidades fuera de Puerto Rico y no tenga aspiraciones a ser candidato", recalcó Romero Barceló.

Además, reafirmó su oposición a que Pierluisi presida la Comisión de Estatus creada en el Directorio para impulsar la Estadidad a raíz de los resultados del plebiscito del pasado 6 de noviembre.

"Quiere ser presidente del partido y también quiere ser presidente de la comisión. Nadie lo ha electo a él (Pierluisi), ni lo ha nominado presidente de la comisión. Él mismo se autoproclamó presidente de la comisión. Estamos empezando mal. Por qué no se reúne la comisión y allí se elige un presidente, como usualmente ocurre en estos casos. Además, si él va a ser presidente del partido, como presidente, cuando va a cualquier reunión del partido, él puede presidir si quiere, como presidente del partido", sostuvo.

Una fuente ha señalado que el malestar de Romero Barceló surge porque tenía interés de que su hija, la derrotada senador Melinda Romero Donnelly, acogiera la secretaría del PNP, pero el exgobernador no ha comentado al respecto y también ha insistido en que no está impulsando la candidatura de Rivera Schatz a la presidencia. La exsenadora negó tales pretensiones en entrevista telefónica con este medio.