Se criminaliza alquiler de vientre

08/25/2010 |
Nabal José Bracero, especialista en infertilidad, dijo que la confusión cuando se habla de los tratamientos para atajar esta condición se debe a la percepción distorsionada que tiene la sociedad sobre la infertilidad. (Primera Hora / Andre Kang)  
Los proponentes alegan que “atentan contra la dignidad humana".

Les caen chinches.

Un proyecto del Senado que propone prohibir la reproducción asistida, la utilización de vientres subrogados, el uso de gametos de personas fallecidas o de donantes anónimos, ha provocado un reperpero en sectores de la comunidad médica en Puerto Rico, que describen el proyecto como una intromisión a la intimidad y la autonomía personal de los individuos y la familia.

La senadora penepé Lucy Arce es la autora del P. del S. 1568 (por petición) que propone la inclusión de varios artículos al Código Penal para prohibir “la utilización de las técnicas de reproducción asistida para procrear embriones humanos que no tendrán un padre y una madre biológicos de identidad conocida al momento del nacimiento”.

Nabal José Bracero, un obstetra ginecólogo y subespecialista en Endocrinología Reproductiva e Infertilidad, quien fue entrenado en la Escuela de Medicina de Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, le expuso a la Comisión Jurídico Penal del Senado que con el nacimiento de Louis Brown en 1978, la primera bebé nacida mediante fertilización in vitro, se abrió un capítulo nuevo en la medicina y en la historia. Dijo que en los pasados 30 años han nacido en el mundo más de un millón de bebés mediante las Técnicas de Reproducción Asistida.

Gran parte de la confusión que surge cuando se habla de los tratamientos de infertilidad se deben, según el galeno, a la percepción distorsionada en nuestra sociedad sobre esa enfermedad.

“La infertilidad es una condición devastadora con múltiples hallazgos físicos, psicológicos y emocionales. Para entender el sufrimiento de los pacientes con infertilidad debemos hacer el ejercicio mental de imaginar nuestras vidas sin la presencia de nuestros seres más queridos y multiplicar esa angustia exponencialmente”, expuso Bracero.

Los proponentes alegan que las técnicas de reproducción asistida “atentan contra la dignidad humana de la criatura por nacer, al negarle contacto con la madre o el padre biológico y que dan paso a la compraventa de material humano y a la explotación de los donantes. Nada más lejos de la realidad fáctica y clínica”, dijo.

BioLAWgics Group, integrado por cinco médicos, objetó la propuesta porque: se pretende prevenir problemas jurídicos inexistentes; son inconstitucionales de su faz y en su aplicación; y son contrarias a las tendencias jurídicas en los países desarrollados.

“Sus disposiciones imponen una carga onerosa que impide nuestro desarrollo. Sin embargo, son cónsonas con aquellas instituidas en países teocráticos como Irán, Irak y Pakistán”, afirmó BioLAWgics.

Sobre la venta y compra de gametos y el alquiler del vientre, que promovería “el lucro personal”, BioLAWgics dijo que “la remuneración económica adecuada facilita e incentiva la disponibilidad de gametos, cigotos, embriones y alquiler de vientres”.

El secretario de Justicia, Guillermo Somoza, no objeta que se prohíba la venta de gametos, cigotos y embriones, pero debe aclararse en cuanto al alquiler de vientres, que la prohibición debe limitarse a recibir dinero que no esté relacionado con los gastos como parte del proceso de gestación.