Se quejan de que Ramón Rodríguez les llenó mal los papeles de FEMA

Por Nydia Bauzá / [email protected] 12/26/2017 |11:45 p.m.
Según una mujer, el representante Rodríguez intentó “comprar” a sus consti- tuyentes con dulces y parrandas. (Archivo)  
Representante abrió oficina en Santa Isabel para atender a los damnificados, pero la agencia federal tenía la información incompleta.

Santa Isabel. Dos semanas despúes del huracán María, el representante Ramón L. Rodríguez Ruiz “montó” en este pueblo un centro para que los damnificados reclamaran los $500 de la Agencia Federal de Manejo de Desastres (FEMA).

Dioselyn Torres, una de las santaisabelinas que acudió al lugar en busca de ayuda, denunció, sin embargo, que los documentos se los llenaron mal y que “el dinero no llegó”.

“Tuve que llamar a FEMA, ir como cuatro veces a uno de los centros de ayuda para que me arreglaran todo lo que ellos habían puesto mal. Se me dilató la ayuda y yo tuve pérdidas cuantiosas en mi casa y ahora mismo FEMA ni siquiera me ha pagado la mitad de las ayudas que se supone que me dieran por la dilación”, relató a Primera Hora la mujer, que está desempleada y es madre de tres hijos, uno en edad escolar y otra universitaria.

“Ni siquiera los $500 cogí, y yo estaba fuera de mi casa porque hay un caño y tuve que salir de allí. No se cómo él (Rodríguez Ruiz) bregó, cómo orientó a la gente para que llenaran los documentos, pero fue muy mal. Había muchas personas necesitadas que lo perdieron todo y todavía no han recibido nada. Están a la espera de que FEMA vaya a sus casas con un número de reclamación”, sostuvo Torres.

Detalló que el centro fue ubicado en el pasillo de una pizzería, cerca del centro comercial Santa Isabel Plaza. 

“La persona que me llenó los documentos era un nene que se graduó con mi hija del medio. Me puso sola y mi composición familiar es de cinco personas”, indicó para agregar que cuando fue a FEMA “y entraban mi información estaba incompleta”.

 
La oficina de Ramón Luis Rodríguez los dejó a pie con FEMA

Representante abrió oficina en Santa Isabel para atender a los damnificados, pero la agencia federal tenía la información incompleta y nunca llegó la ayuda hasta que llenaron los papeles de nuevo


La mujer argumentó que “para que las personas se trataran de olvidar de los $500, (el legislador) fue casa por casa repartiendo sandwichitos con manzanas, jugos y galletas. Después, hace poco, contrató a unas personas y dio como una mini parranda y lo que tiraba eran bolsitas de dulces, pero las personas no olvidan”.

“Tú no puedes comprar a una persona con un paquetito de dulces. Si lo hiciste mal, lo hiciste mal”, afirmó Torres, quien considera que Rodríguez Ruiz “es culpable” del incidente de violencia de doméstica que le imputó su subalterna, Soniel Suárez Torres, y de un esquema de irregularidades en el manejo de donativos legislativos que le atribuyó una investigación que encomendó el presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez, al exfiscal Ernie Cabán.

“Mi abuela decía que la primera impresión es la que cuenta, y desde un principio él no me inspiró confianza”, aseveró la joven madre.

Por otra parte, este medio supo que personal de la Cámara de Representantes incautó las computadoras de la oficina del representante Rodríguez Ruiz, cuando se hizo público el informe de Cabán.

Contra Rodríguez Ruiz pesa una querella que le sometió la pasada semana el presidente cameral ante la Comisión de Ética del cuerpo legislativo.

El pasado 7 de diciembre el legislador fue expulsado del caucus novoprogresista, que también le pidió la renuncia a su escaño por el distrito representativo número 27. 

Además, la División de Integridad Pública del Departamento de Justicia investiga el incidente de violencia de género ocurrido el pasado 10 de noviembre en Santa Isabel.

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