La cuadragésima tercera edición de las Fiestas de la Calle San Sebastián no dejó pérdidas económicas para el municipio de San Juan, pero tampoco ganancias, en parte por los gastos que conllevó el colapso de la transportación colectiva y la inseguridad que ello provocó durante la actividad celebrada el pasado mes de enero.

Rafael Jaume, asesor de política pública del municipio, detalló a este medio que la administración capitalina generó $205,700 en ganancias, que luego de cubiertos los gastos por energía eléctrica, agua potable, sonido, comparsas, espectáculos musicales y pagos de horas extra a policías municipales, entre otros, quedaron reducidos a cerca de $40,000.

Sin embargo, según Jaume, precisamente en $40,000 se estiman los gastos extraordinarios que hizo el municipio para enfrentar los problemas en la transportación pública que desembocaron en actos de vandalismo y tensión durante el tercer día del evento.

“Por tratarse de unas fiestas donde hubo récord de asistencia, hubo que atender una situación de seguridad de los ciudadanos para lo cual la alcaldesa emitió una orden ejecutiva autorizando el pago de unos servicios extraordinarios, que no estaban contenidos en la proyección inicial de ingresos”, explicó Jaume.

“Tuvimos que alquilar un servicio de guaguas privadas (Autobuses de Puerto Rico) para ayudar a sacar a la gente de San Juan. Fueron seis guaguas de transportación escolar. Luego se tuvo que alquilar un componente de seguridad privado que reforzó a la Policía de San Juan”, agregó.

A estos gastos también se le sumó el alquiler de un sistema de sonido y un grupo de payasos para “invitar” a los visitante a abandonar la calle San Sebastián el sábado y domingo. Se estima que cerca de 500,000 personas participaron en la actividad durante los cuatro días.

“Hubo unas ganancias, pero se tuvo que gastar en medidas extraordinarias para asegurar que las personas llegaran sanos a su hogares”, expresó el asesor municipal.

Jaume reclamó que esta es la primera vez que las Fiestas de la Calle San Sebastián arrojan una proyección económica positiva para el municipio. Sin embargo, no pudo ofrecer números concretos de pérdidas durante años anteriores.

“No tenemos (cifras pasadas), pero ciertamente te puedo asegurar que los números habían resultado en rojo. De lo que sí fuimos informados es que en años anteriores no había habido ganancias”, sostuvo.

Pese a que Cruz había estimado que el municipio recibiría en sus arcas unos $120,000, el portavoz municipal dijo estar satisfecho con el saldo.

“Nosotros estamos muy complacidos porque fueron unas fiestas que atrajeron una asistencia récord. Eso conllevo unos consumos y unos auspicios que resultaron altamente favorables para las expectativas municipales y esperamos que el próximo año sea mejor”, opinó Jaume.

Asimismo, el asesor de política pública de la Capital detalló que se lograron recaudar $68,000 con la venta de pulseras conmemorativas de la Sanse 2013. Ese dinero será destinado a los trabajos de mejoramiento y mantenimiento del Parque Luis Muñoz Marín.