El abogado Roberto Alonso negó conflicto de interés por haber tenido contratos con el Municipio de Guaynabo ascendentes a sobre $250,000 y más adelante intervenir en el pleito de hostigamiento sexual contra el alcalde Héctor O’Neill.

El abogado precisó que sus contratos no eran con el alcalde directamente, sino por diversos servicios en el municipio, como la asesoría a policías municipales. No pudo precisar si cobró la totalidad de los sobre $200,000 que surgen del Registro de Contratos del Contralor, pero explicó que aunque el último contrato tenía vigencia hasta diciembre de 2016, realmente dejó de darle servicios al ayuntamiento en agosto.

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“Yo tenía contratos que dependían de si hacía labor o no hacía labor. Después de agosto no cobre más”, dijo Alonso.

Explicó que el pleito de la mujer policía Yenetamie Díaz Zayas comenzó en junio ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo federal (EEOC) a través de los abogados Quetglas y Vázquez en la que él no intervino. Fue más adelante en el proceso cuando intervino en calidad de mediador de la controversia, que incluyo intervenir en la Oficina del Fiscal Especial Independiente, pero ni siquiera era “de forma continua”. Cobró por sus servicios, pero no quiso divulgar cuánto.

Para Alonso no hay conflicto de interés porque sus contratos fueron con el municipio y no con O’Neill. Él entiende que el caso donde él intervino era “entre una persona y un hombre”, por lo que el municipio no estaba vinculado.

“Ese matiz que se le está dando es totalmente tergiversado. Bajo ningún concepto, ningún concepto tuve conflictos con el municipio de Guaynabo”, dijo Alonso. “Este caso era personal, una persona y un hombre, no era con el municipio, yo termine en agosto con el municipio… nunca, nunca, nunca, mientras fui abogado del municipio nunca, nunca, tuve ningún caso contra el municipio, en diciembre es que me llaman para tratar de mediar nuevamente, pero no era una cosa continua”.

Asimismo, el abogado desmintió alegaciones en medios informativos de que cobró $50,000 por el caso antes de comenzar a trabajar en él. “Si podía reclamar algunos honorarios después de hacer un trabajo, era lo más prudente”, sostuvo.

Sobre la investigación que anunció el Departamento de Justicia, dijo que él llegó a ser consultado, pero les dijo que él ya no tiene nada que ver con el caso y que entiende que las personas que atendieron el caso inicialmente no desean reabrirlo.

“Hay gente que no estuvo involucrada en el caso, que está tratando de descarrilar la paz que se alcanzó un día”, dijo Alonso.

Asimismo, respecto a las alegaciones de que puede haber alguna violación ética por las expresiones que circuló en nombre de su cliente el sábado y que luego fueron desautorizadas mediante declaración jurada por la agente el domingo, el abogado reiteró que entiende que no hubo violación ética alguna.

“Yo me siento bien tranquilo, demasiado, honrado, siento que en el momento histórico que me tocó hacerlo le devolví la paz a mucha gente y terminé una discordia, que es para lo que los abogados se preparan emocional, cultural e intelectualmente. Fue un trabajo bonito y serio”, agregó.