Escuela de Nueva Jersey prohíbe los abrazos entre sus alumnos

03/23/2012 | 07:06 p.m.
La Matawan-Aberdeen Middle School es una zona "libre de abrazos", como la describió su director, Tyler Blackmore.

 Nueva York.- Los más de 900 alumnos de una escuela de educación intermedia en el municipio estadounidense de Cliffwood (Nueva Jersey) ya no pueden compartir abrazos, después de que el director del centro prohibiera esa muestra de cariño tras haber detectado "contactos físicos inadecuados" entre los menores.

La Matawan-Aberdeen Middle School es una zona "libre de abrazos", como la describió su director, Tyler Blackmore, al anunciar una controvertida prohibición que ha levantado la polémica entre los padres de los alumnos, de entre 11 y 14 años, pero que hoy recibió el respaldo de los responsables de Educación del estado.

"Tenemos la responsabilidad de enseñar a los niños a interactuar apropiadamente y procurar que tengan un ambiente estructurado y centrado en la educación académica", aseguró el superintendente del distrito escolar de Matawan-Aberdeen, David Healy, en un comunicado en el que respaldó la labor del director del centro.

Healy reconoció que no existe una normativa concreta relacionada con los abrazos en el sistema escolar de Nueva Jersey, pero aseguró que la decisión de prohibirlos entre los alumnos, bajo riesgo de amonestación, se tomó para dar respuesta a "algunos incidentes de contactos físicos inadecuados entre los alumnos".

El responsable de las escuelas de esa zona subrayó que Blackmore debe tomar las decisiones adecuadas para garantizar "la seguridad y el bienestar" de los menores de los que es "responsable" debido a su cargo, aunque se comprometió a que ninguno de los alumnos sea expulsado si incumple la nueva norma implantada en el centro.

"Blackmore y su equipo actuaron de manera responsable", aseveró Healy, quien salió así en defensa de un director al que numerosos padres acusan de haber exagerado al prohibir los abrazos sin ni siquiera consultarlo antes con las asociaciones de padres, sobredimensionando así cualquiera que fuera el problema de conducta que se detectó entre los menores.