Una adolescente que mató a niña dijo que lo disfrutó

02/07/2012 |00:50 a.m.
Una adolescente de Misuri que reconoció haber apuñalado, estrangulado y cortado la garganta de una niña vecina suya escribió esa noche en su diario que fue una experiencia "sorprendente" y "bastante disfrutable" y luego se fue a la iglesia con una sonrisa.

Una adolescente de Misuri que reconoció haber apuñalado, estrangulado y cortado la garganta de una niña vecina suya escribió esa noche en su diario que fue una experiencia "sorprendente" y "bastante disfrutable" y luego se fue a la iglesia con una sonrisa.

Las palabras escritas por Alyssa Bustamante fueron leídas en voz alta en la corte el lunes como parte de una audiencia de sentencia para determinar si deberá ser condenada a cadena perpetua o a una condena menor por el homicidio de su vecina Elizabeth Olten, de nueve años, en un pequeño poblado al oeste de Jefferson City en octubre de 2009.

Bustamante, de 18 años, permaneció sentada en silencio —en ocasiones con una mirada a los que daban su testimonio sobre ella, con frecuencia viendo hacia abajo o a un lado— mientras policías, abogados y expertos forenses leían en voz alta los pensamientos que ella registró cuando tenía 15 años y estudiaba el segundo año de secundaria.

La parte más patética del testimonio del lunes llegó cuando un experto en caligrafía describió cómo pudo ver a través de la tinta azul que Bustamante utilizó en un intento por encubrir su entrada original en el diario la noche del homicidio de Elizabeth. Luego leyó en voz alta lo escrito:

"Acabo de (palabra altisonante) matar a alguien. La estrangulé y apuñalé y ahora está muerta. No sé cómo me sentí en este momento. Fue sorprendente. Después de que superas el sentimiento de 'oh Dios mío, no puedo hacer esto', es bastante disfrutable. De todas formas, estoy un poco nerviosa y agitada ahora. Ok, debo ir a la iglesia ahora... con una carcajada".

Bustamante se declaró culpable de homicidio en segundo grado y acción delictiva con un arma el mes pasado y enfrenta una sentencia que oscila entre 10 años de cárcel y cadena perpetua con una oportunidad de libertad condicional.