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Doña Luz está sin luz hace 5 años

Por Femmy Irizarry Álvarez 12/10/2017 |11:45 p.m.
La pareja depende de una planta eléctrica que usa 6 horas al día. (Archivo)  
La sexagenaria sobrevive con una planta, mientras la AEE le pide casi $20,000 para instalarle el servicio.

Doña Luz, de 67 años, es paciente diabética y asmática, y hace cinco años reside sin el servicio de electricidad. Precisamente el tiempo que lleva de construida la vivienda donde habita junto a su pareja.

“Desde que se hizo esta casa no tengo la luz porque es mucho dinero el que me está pidiendo la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y yo no puedo conseguirlo”, expresó a este medio Luz Noelia Ortega Rivera, residente en el sector Alturita en el barrio Cacao en Orocovis.

La mujer se refiere a los $19,610 que, según dijo, le solicita la AEE para instalarle el servicio.

“Creo que son dos postes y un transformador”, mencionó doña Luz que vive con los $400 del Seguro Social y “los cuponcitos”, dijo. 

“Yo fui a la oficina de la AEE en Caguas, al municipio, pero no me ayudan. Del municipio me dijeron que no tiene ayuda para eso”, agregó la perjudicada.

Su más reciente visita a la AEE fue hace año y medio, pero ahora se le dificulta porque no hay quién la lleve.

“No he vuelto… y para decirme qué, pues no volví”, confesó. 

La ama de casa dijo que todo ese tiempo ha sobrevivido con una planta que usa seis horas diarias.

“La prendo dos veces al día, y ahora más que la gasolina subió”, aceptó; así mantiene algo frío en la nevera, incluyendo la insulina que usa para controlar la diabetes.

Tampoco puede comprar mucha comida porque se le daña.

La tienda que tenía cerca tampoco tiene luz y cuando va al pueblo, que está a media hora, es que puede comprar en un supermercado .

Aunque tiene un carrito no lo usa porque “hasta me da miedo guiarlo porque las carreteras están malitas”.

Su compañero Antonio Avilés trabaja cuando hay cosecha de café -en los meses de agosto a enero- y “chiripea si alguien le da un ratito de trabajo”, indicó doña Luz.

“El llamado es a ver si me podrían ayudar en eso porque soy una persona enferma y antes quisiera ver la luz en mi casa. A ver si ellos me podían ayudar. He pedido ayuda y no me la han dado, a ver si en esta oportunidad que hay ahora me podrían poner la luz”, suplicó.

La pareja pasó el huracán María en la vivienda pero “gracias a Dios no pasó nada. Lo que a todo el mundo, que entró el agua”.

Ahora su pareja está sembrando en los alrededores “porque los plátanos y los guineos María se los llevó. Lo único que dejó son las yautías que nos las pudo arrancar”.

La orocoveña tiene cinco hijos adultos, quienes también tienen sus propias necesidades.

“Ellos me dicen que cuando esté más mayor no voy a poder vivir aquí, cuando no me pueda valer por mí misma. O me dicen que venda la casita, pero no puedo porque cuando no hay luz nadie compra”, planteó.

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