Familias reciben títulos de propiedad

10/25/2012 |
Arcelay Ortiz, cuya casa está deteriorada, podría recibir más ayudas, según el representante Jorge “Borgie” Ramos. (Suministrada)  
Por años, 17 familias de los pueblos de Arroyo, Guayama y Salinas esperaron por tener sus títulos de propiedad y al fin su sueño se hizo realidad.

Guayama. Por años, 17 familias de los pueblos de Arroyo, Guayama y Salinas esperaron por tener sus títulos de propiedad y al fin su sueño se hizo realidad.

El representante Jorge “Borgie” Ramos y la Oficina del Coordinador General para el Financiamiento Socioeconómico y Autogestión lucharon por ayudar a esas familias.

Dagmarilis Rivera Dávila, de 33 años y del barrio Barrancas, en Guayama, relató que vivía en una zona inundable y la mudaron a otra residencia donde tenía que pagar una mensualidad, la que iba en aumento y se le hacía difícil pagar porque solo trabaja a tiempo parcial.

Sostuvo que el representante la ayudó para que no tuviera que pagar y tuviese ahorro para su familia.

Por su parte, Ramos explicó que el otorgamiento de los títulos se logró por medio de la aprobación de la Resolución Conjunta 150, en la que se ordenaba al Departamento de la Vivienda traspasar, libre de costo, la titularidad de los terrenos que las familias han ocupado por más de 20 años.

“El derecho de propiedad tiene mucho valor en el estado de derecho actual y más aún para las familias que ocupan esas propiedades, que es lo que les brinda estabilidad y la seguridad”, mencionó el legislador.

Con la titularidad de los terrenos, estas familias podrán realizar mejoras y ampliaciones en sus residencias, beneficiándose de programas de financiamiento disponibles. La única condición es que las familias residan en la vivienda por 10 años consecutivos, como mínimo.

Mientras, el alcalde de Salinas, Carlos Rodríguez Mateo, agradeció la gestión y sostuvo que “es responsabilidad de todos los gobiernos asegurar que su gente tenga una mejor calidad de vida”.

Por otra parte, Olga Arcelay Ortiz tiene 65 años y ha vivido en la misma casa por más de 50 años, la que hoy tiene huecos en el piso de madera.

La mujer recibió un vale de $3,000 para la compra de materiales de construcción destinados para la zapata y el piso en cemento.

“Vamos a ponerle zinc nuevo y a hacerle el piso en cemento, y le daré gracias a Dios”, expresó llorosa.