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Los Núñez están en el olvido

Por Femmy Irizarry Álvarez 02/19/2018 |11:45 p.m.
Se rellena, llueve, el agua se lleva la tierra, vuelven a rellenar, llueve y el agua vuelve a hacer estragos. Ese es el julepe en la comunidad Núñez en Adjuntas, donde tienen que “dar la vuelta de la vaca” para llegar a la zona urbana.  
Los vecinos en esta comunidad de Adjuntas son víctimas de la lluvia y de falta de acceso a sus hogares

Abandonados. Así se sienten los residentes en la comunidad Núñez, en la zona más alta del pueblo del “Gigante Dormido”, quienes no ven la hora que les arreglen la carretera que da acceso a sus hogares.

En esta comunidad situada en la montaña residen 15 familias y hay muchos ancianos y pequeñines.

Vilmarie Lugo denunció que en esa área hay escorrentías a diario y fue eso lo que provocó que la carretera, a la altura del sector la Olimpia, cediera y desapareciera.

Los huracanes Irma y María complicaron más la situación.

Hacía unos seis años que la importante vía, que tiene más de dos décadas de construida, estaba averida y los macarrones de metal instalados fueron cediendo y el municipio comenzó a rellenar.

“Sacaban tierra de una barranca cercana, rellenaban y compactaban “, explicó la vecina quien también advirtió que desde Irma, el pasado 6 de septiembre, están sin el servicio de electricidad.

“Nunca remplazaron los macarrones y se selló el espacio, por lo que no había paso para el agua que bajaba. Para Irma se rompió un pedazo de la carretera y para María, cuando estuvo lloviendo casi una semana, se acabó todo lo que quedaba”, sostuvo Lugo.

Un vecino a quien se le enfermó un hijo, en su desespero contrató a una persona para que con maquinaria abriera un trecho para salir.

Es ese el tramo que utilizan, que tampoco es el más seguro porque cada vez que llueve, la tierra sigue bajando. Por eso, cada dos o tres días, los vecinos se unen y vuelven a rellenar.

Ahora, los residentes de la comunidad, en la cual hay personas que llevan toda su vida allí, tardan media hora en llegar a la zona urbana de Adjuntas; con el camino usual, están en menos de 7 minutos.

Lugo explicó que cuando los vecinos intentaron abrir camino, en la alcaldía le dijeron que había que esperar porque la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) evaluara los daños.

También fueron a FEMA y le confirmaron que tenían que evaluar la situación. 

El alcalde Jaime Barlucea indicó que tiene brigadas y equipos en todo el pueblo trabajando en la limpieza y reparación de caminos.

Anticipó que antes del 11 de marzo próximo (fecha cuando ya no se le podrá reclamar a FEMA) impactará esa comunidad.

Estableció que cuando él llegó a la alcaldía (hace más de 10 años) se enteró de que ese camino se hizo sobre el lecho de un río.

“Desviaron la carretera y la pasaron sobre el río, y lo que es el del río vuelve al río”, sentenció Barlucea, quien aceptó que luego de los huracanes la vía se hundió y que ellos han rellenado para resolver, por ahora.

A corto plazo, el alcalde afiliado al Partido Nuevo Progresista (PNP), afirmó que para que el agua no se estanque “vamos a mitigar, tirar un material selecto (piedras y cascajo) porque FEMA no permite un proyecto permanente hasta que inspeccione”.

Mencionó que la agencia federal no ha inspeccionado daños públicos que son puentes y carreteras, aunque sí autoriza la limpieza de carreteras y caminos y abrir paso.

Barlucea alegó desconocer si FEMA podría recomendar gaviones en el área para luego asfaltar.

Sobre los trabajos en otras áreas, el alcalde indicó que están activos todos los días y tienen ocho máquinas contratadas para esas labores y que han impactado totalmente los barrios Castañer, Portugués, Saltillo, y Vegas Arriba y Abajo.

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