No hay “tsunami” que se lleve a Camuy

Por Gerardo G. Otero Ríos / gerardo.otero@primerahora.com 06/14/2013 |
El alcalde de Camuy, Edwin García Feliciano. (Archivo)  
Edwin García Feliciano, nos habla sobre la certificación del Programa Nacional de Mitigación de Peligro de Tsunamis.

Familiarizado y comprometido con el manejo de emergencias, el alcalde de Camuy, Edwin García Feliciano, nos habla sobre la certificación del Programa Nacional de Mitigación de Peligro de Tsunamis.

Alcalde, cuéntenos sobre la certificación.

Hoy estaremos recibiendo la visita de personal de la Red Sísmica de Puerto Rico, quienes estarán evaluando las zonas de peligro en caso de un tsunami y nuestro programa Tsunami Ready para, finalmente, determinar si estamos cualificados y poder recibir la certificación (que indica) que nuestro municipio está debidamente preparado para atender cualquier situación relacionada a un terremoto que, a su vez, pudiera provocar un tsunami.

¿Cuánto debe ser el tiempo de desalojo?

Se determinó que las personas tienen aproximadamente 23 minutos para salir de las zonas de peligro y poder llegar hasta las áreas seguras.

¿Cuáles son los puntos de refugio?

Tenemos tres: los parques de pelota en el barrio Membrillo y la urbanización Brisas de Camuy, así como el estacionamiento de la nueva casa alcaldía.

¿Qué otros esfuerzos se han realizado?

Le llevamos nuestra preocupación al presidente del Senado porque entendemos que el Estado tiene la obligación de orientar y adiestrar al personal de las escuelas públicas en caso de un terremoto. Debe haber una política pública estatal definida sobre este particular para que, si se da un terremoto, que posiblemente implique la pérdida de vidas, sean la menor posible.

¿Qué resultó de la conversación?

Le pedí que se pueda discutir este tema a nivel isla, de manera que, entre el Departamento de Educación y las oficinas de Manejo de Emergencias, podamos atender esta preocupación. Es sumamente importante que estemos preparados. Tenemos que hablar de esto más a menudo y establecer una política pública clara sobre cómo se va a responder en un caso de terremoto.