En total, unos 200 maestros fueron nominados mediante una convocatoria abierta del Departamento de Educación. En la foto, Carmen González. (Para Primera Hora / Ángel Rivera)  
Su realidad transitoria no mina el ánimo de enseñar de la maestra Carmen González.

Su condición de maestra transitoria en el Departamento de Educación no interfiere con el compromiso que día a día tiene con los estudiantes de tercer grado de Las Mareas Bilingual School, en Salinas, donde se las ingenia para educar a los chiquitines de una forma creativa y divertida. 

Carmen González -galardonada ayer por el Gobernador como una de siete Maestros del Año 2017- es reflejo del ímpetu con el que laboran los más de 6,000 educadores transitorios del sistema público del País, aun cuando no tienen una estabilidad laboral y viven en una constante incertidumbre esperando la añorada permanencia en la agencia. 

“Soy maestra de vocación y no tener la probatoria no me va a quitar la motivación por lo que hago... no estoy aquí por los días 15 o 30 (de cobro de cada mes). Estoy aquí porque quiero que mis estudiantes estén preparados para el futuro, para la vida. Ese es mi enfoque educativo”, dijo González al recibir su premio en el Hotel St. Regis, en Río Grande, al tiempo que agregó que, evidentemente, quisiera tener la permanencia y en ocasiones se siente frustrada, pues “siento que los procesos no se canalizan como deberían”.

González laboró de forma permanente para Educación por 14 años, pero en 2014 se vio obligada a renunciar cuando en la agencia le negaron una licencia sin sueldo para atender una situación personal en Estados Unidos. Allá trabajó como maestra un año y, posteriormente, retornó al país. Desde entonces, labora en Salinas como maestra transitoria. 

“Doy todas las clases, excepto inglés... soy una maestra dinámica. No me gusta el aburrimiento. Por ejemplo, en la clase de ciencia hacemos pan y carritos para enseñar unas destrezas”, dijo al responder por qué es una maestra diferente.


Los otros ganadores del reconocimiento fueron Juan G. Cortés Villanueva, de la Escuela Ramón Vila Mayo de San Juan; Keishla Palma Martínez, de la Escuela Herminia Rivera Fernández de Bayamón; Olga Morales Defendini, de la Escuela de la Comunidad Montessori Guillermo Riefkohl de Patillas; Isabel Rodríguez Santos, de la Escuela Superior María Cadilla de Martínez de Arecibo; Vimarie Negrón Torres de la Escuela Ángela Cordero Bernard de Ponce, y Wilfredo Arlequín Paneto, de la Escuela Laura Mercado de San Germán.

No hay promesas

El gobernador exaltó la labor de González, pero a instancias de la prensa fue honesto y no pudo comprometerse en ofrecer la permanencia a la educadora.

Rosselló dijo que quisiera evitar situaciones de “maestras excelentes” que han “corrido por muchísimos años” en el sistema, pero el enfoque actual es lograr una reforma educativa, un plan que toma tiempo en ejecutarse.

“Mi compromiso con la profesora, y aquellos en una situación similar, es rediseñar el sistema de Educación... ¿que si puedo comprometerme a que mañana este no sea el caso? Lamentablemente, no lo puedo hacer. Pero sí trabajaremos para rediseñar el sistema para que casos como el de la compañera no ocurran”, manifestó Rosselló. 

Por su parte, la secretaria de Educación, Julia Keleher, estableció que los 6,296 maestros transitorios serán reubicados de acuerdo a la necesidad del sistema y tomando en consideración el escenario del reciente cierre de 167 escuelas.

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