México.- Un incendio arrasó este martes un precario asilo para ancianos sin hogar y algunos sin familia en Mexicali, capital del estado mexicano de Baja California, con un saldo de al menos 16 muertos y 5 heridos, en una de las mayores tragedias registradas en esta clase de centros en el país.

El fuego se registró a las 04.00 hora local (11.00 GMT) en el hogar Hermoso Atardecer, situado en el ejido Querétaro, un barrio humilde ubicado a las afueras de esa ciudad mexicana fronteriza con Calexico (California, Estados Unidos).

El alcalde de Mexicali, Jaime Rafael Díaz Ochoa, dio un primer balance de 15 víctimas mortales, que luego subió a 16 en un comunicado del Gobierno de Baja California.

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Además de los muertos, hubo cinco heridos graves y otros 23 ancianos fueron trasladados a un asilo cercano.

Inicialmente Díaz indicó a los periodistas que "no se pueden presumir las causas que originaron este incendio y la procuraduría (fiscalía) está haciendo las investigaciones".

Sin embargo, en una entrevista posterior con Radio Fórmula, el alcalde reconoció que "es posible" que el incendio fuera "intencional".

Díaz dio esa declaración con base en "lo que comentan, por algunos detalles, los responsables del centro" y en que las llamas se originaron en un punto "que no evidencia alguna situación de carácter eléctrico, de fuga de gas".

Explicó que el centro contaba "con instalaciones eléctricas vigentes", "extintores", "detectores de humo" y "cámaras de seguridad" que pudieron evitar que la tragedia pasara a mayores, pero también aclaró que "habrá que esperar lo que arrojen las investigaciones y los peritajes que se están haciendo".

Según un comunicado del Gobierno estatal, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE, fiscalía) está llevando a cabo "investigaciones para determinar, con base en los peritajes especializados, lo más pronto posible, la causa o causas de este suceso".

La nota agrega que el asilo era administrado por la ONG Sociedad Cultural Impulsora de Bienestar Social A.C. (Hermoso Atardecer).

La Agencia Efe pudo contactar con Humberto Cota, al que personal de la ONG identificó como responsable del recinto, pero que aseguró haber abandonado la administración del lugar meses atrás.

Cota comentó que algunas secciones del asilo estaban construidas con techos de lámina de metal a causa de las carencias económicas y otros motivos que les impidieron tener instalaciones adecuadas.

La precariedad de esos materiales provocó la rápida propagación de las llamas y el derrumbe de paredes y techos, dejando una imagen de absoluta desolación cuando se extinguió el fuego.

La situación general de los adultos mayores en la zona fue reconocida como un asunto de "gran importancia" por el alcalde de Mexicali, según el cual hay ancianos que no tienen familia o que son llevados a los asilos por sus propios hijos cuando estos últimos emigran a Estados Unidos.

También hay migrantes que llegan a la zona para intentar cruzar a Estados Unidos, recalcó.

"Nuestro corazón está roto y en luto por la terrible tragedia que aconteció hoy por la madrugada en el asilo del ejido Querétaro. Le pedimos a Dios por la salud de las abuelitas y abuelitos que están siendo tratados en el Hospital General", fue uno de los mensajes colgados en Facebook por la ONG Hermoso Atardecer.

El incendio de Mexicali es uno de los más graves registrados en décadas en un centro de esas características en México.

En 2005 cuatro personas murieron al arder una casa de dos plantas que operaba de manera extraoficial como residencia para ancianos en la capital mexicana, a causa de un cortocircuito en la cocina del domicilio.

En los últimos años ha habido otros casos de incendios en instalaciones públicas en el país con un saldo mayor de víctimas.

En 2009 un fuego iniciado en una bodega de archivos del Gobierno de Sonora se propagó a la estancia infantil privada que funcionaba como una subrogación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la que estaban 176 menores y 50 empleados.

Las llamas causaron la muerte de 49 niños y heridas en 75, en un caso en el se detectaron toda clase de irregularidades.

En 2011 catorce presos resultaron muertos y 35 más heridos al incendiarse una prisión ubicada en Apodaca, en el norteño estado mexicano de Nuevo León.

Además, en 2013 una explosión por acumulación de gas metano en la sede central de la compañía estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) en Ciudad de México ocasionó 33 muertos y 121 heridos.

Fue la peor tragedia de la empresa en los últimos veinte años tras la sufrida en 1992, cuando fallecieron 210 personas en Guadalajara (estado occidental de Jalisco) por una explosión tras una fuga de gasolina.