Estos son los sobrevivientes del accidente de avión en Colombia

Por El Tiempo / Colombia / GDA 11/30/2016 |03:07 p.m.
El avión se estrelló en Medellín, Colombia. (AP)  
Tres de ellos son futbolistas.

Después de ser encontrada con vida en cerro Gordo, la auxiliar de vuelo boliviana Ximena Suárez Otterburg fue trasladada de inmediato a la clínica Somer, de Rionegro, donde recibió asistencia para tratar sus múltiples fracturas, en piernas, brazos y cuello.

Con el paso del tiempo se supo que la mujer ya se encontraba estable y fuera de peligro. Según informaron medios de su país, Sara Otterburg, su madre, viajaba anoche a suelo colombiano para estar cerca de ella.


(El Tiempo, Colombia / GDA)

Ximena tiene 27 años y es natural de Santa Cruz de la Sierra, una de las principales ciudades de Bolivia.

Hace más o menos ocho años que trabaja como azafata y se vinculó a Lamia Corporation en noviembre del 2014, al tiempo de la creación de la aerolínea, lo que la convirtió en pionera de esta.

Junto con Oriana Jofre, son las únicas azafatas mujeres de la empresa, que se dedica a realizar vuelos chárter de bajo costo y que en esta edición de la Copa Suramericana ya había transportado a equipos como Atlético Nacional (Colombia), Cerro Porteño (Paraguay), Jorge Wilstermann (Bolivia) y al propio Chapecoense (Brasil).

En su carrera profesional, Suárez Otterburg ya había trabajado para Aerosur, una empresa de su tierra natal.
Ximena tiene dos hijos menores, de 7 y 3 años, y una relación amorosa con Raúl Polo López, quien también desempeña labores en el mundo de la aviación.

Es muy apegada a su familia, siente un gran amor por su núcleo más cercano. Son su vida. Cuando puede, lo que más le gusta es pasar tiempo con sus seres queridos, aprovecharlos al máximo.

Personas allegadas a la auxiliar de vuelo hablaron con EL TIEMPO y contaron que esta cruceña es una persona leal y solidaria. Se destaca por su amabilidad y alegría, y por su entrega total y sin límites al trabajo: se divierte mucho con su profesión.

Mientras que muchas de sus amigas se desvincularon de la aviación cuando empezaron a dar a luz, ella siguió ligada al mundo de las aeronaves.

Según sus amigos, es una mujer muy sensible y no tolera el uso de las palabras fuertes, pues le afectan tanto que hasta la hacen llorar. Agregan que le gusta ayudar a las personas y la definen como “un amor de gente”.

Ximena es un ser humano muy espiritual, con mucha fe. Lee con regularidad la Biblia y asiste a una célula cristiana, a la que también van varias de sus colegas y amigas.

Para los seres que más la quieren, “que haya sobrevivido a la tragedia fue un milagro de Dios”.

El joven que no se rindió

Erwin Tumiri fue uno de los últimos rescatados tras el accidente. Este joven, de 25 años, presentaba traumatismos múltiples leves y fue sometido, el martes por la tarde, a una cirugía para un lavado interno en la clínica Somer, de Rionegro. El parte médico indica que el joven permanece estable; no obstante, se mantendrá bajo observación durante los próximos dos días.


A Erwin, sus amigos lo conocen como un melómano aficionado y amante de la aviación. Aunque trabajó más de tres años como profesor de música para pagar sus estudios como piloto, Erwin solo pudo aplicar para convertirse en mecánico de aviones. Sin embargo, gracias al compromiso y amor por la aviación que lleva en su corazón, la empresa para la que trabaja hace un año le permitió realizar un curso y graduarse como piloto privado.

Desde hace cuatro meses, este hijo único, nacido en la zona sur de Cochabamba, en Bolivia, trabaja para Delta Charlie, empresa que presta sus servicios a la compañía Lamia. Familiares y amigos de Erwin no han podido tener contacto con el joven de 25 años y por ahora solo saben lo que leen a través de los medios colombianos.

“Erwin no solo es la persona mas dedicada con su profesión como mecánico, sino también como piloto. Es una persona muy cálida, que siempre está dispuesta a ayudar en lo que puede, siempre tiene una sonrisa y brillo en sus ojos”, expresó Noelia Ríos Vaca, compañera de trabajo de Erwin.

Alfonso Bellot Argote, amigo del joven mecánico y piloto, asegura que la familia de Erwin se encuentra preocupada por no tener razón del más pequeño de la familia.

“Su madre sufre demasiado y es una mujer de bastante edad –indicó Bellot–; deberían darnos información de Erwin, necesitamos saber cómo está”.

El ingreso del periodista brasilero Rafael Henzel a la clínica San Juan de Dios se dio cuando el reloj pasaba de las 3 de la mañana. Este hombre, de 43 años, entró consciente a urgencias con un pronóstico de trauma severo costal con un hemoneumoperitoneo bilateral.

El paciente se estabilizó inmediatamente y se llevó a cirugía. Por ahora, médicos descartan que el periodista más aficionado por los colores del Chapecoense se encuentre en grave estado y esperan que en los próximos días se le pueda dar de alta.

Un vídeo donde entrevista al defensa central de su querido Chapecoense y un par de fotos del aeropuerto donde se encontraba junto al plantel del equipo que ha seguido por más de 20 años fueron las últimas publicaciones que el experimentado periodista brasilero publicó en sus redes sociales antes de subirse al avión que tendría el fatal desenlace en Antioquia.

Henzel, que empezó su carrera como narrador a los 17 años, sobrevivió al siniestro que aún es materia de investigación por parte de las autoridades.

(Henzel, a la derecha. El Tiempo, Colombia / GDA)

En la actualidad, Henzel trabaja como narrador en la estación radial Oeste Capital, donde se ha convertido en la voz de la multitud de aficionados que nunca abandonan al Chapecoense.

Henzel se ha caracterizado por ser uno de los periodistas que ha permanecido al lado del Chapecoense desde los inicios del club, hace un poco más de 40 años. Tiene su propio programa y acompaña al humilde plantel en cada jornada sin descuidar sus deberes de esposo y padre de un pequeño de 9 años.

Neto, el central carismático

El central brasileño Hélio Hermito Zampier, más conocido como Neto, nació el 16 agosto de 1985, en Río de Janeiro, y tiene 31 años.


Tras el accidente, presentaba pésimas condiciones de salud: inestabilidad hemodinámica, trauma craneoencefálico severo, fracturas abiertas de miembros inferiores y trauma de tórax y abdomen.

Fue trasladado a la clínica San Juan de Dios, de La Ceja.

Quienes lo conocen describen a Neto como una persona que emana mucho optimismo, que se lleva bien con todo el mundo, combatiente y humilde.

Su estatura es 1,95 m y en 2016 había jugado 21 encuentros en total, entre el Campeonato Estadual Catariense (9), Liga de Brasil (8) y Copa Suramericana (4).

Durante su carrera ha pasado por Santos, Guaraní y Metropolitano, entre otros de su país.

Alan no olvidó a su familia

El lateral Alan Luciano Ruschel, de 27 años, fue el primero en ser rescatado. Lo llevaron al hospital San Juan de Dios, de La Ceja, donde pasó por una cirugía para luego ser trasladado a la clínica Somer, de Rionegro.


Nació el 23 agosto de 1989, en Taquara, municipio de Río Grande do Sul.

Su pareja es Marina Storchi, una atleta con quien está comprometido.

Al ser encontrado por los socorristas, Ruschel, quien tiene una hermana llamada Amanda, preguntó insistentemente por su familia y pidió que le guardaran el anillo de su compromiso.

Mide 1.76 m y durante la temporada había participado en cinco encuentros del Chapecoense.

También pasó por los clubes Juventude, Internacional y Atlético PR, entre otros a los que contagió con su alegría.

Follmann, arquero del chapecoense, perdió su pierna derecha

Jackson Follmann, el arquero suplente del Chapecoense, libra una batalla tras sobrevivir milagrosamente del accidente aéreo.


El arquero fue trasladado al hospital San Vicente Fundación, de Rionegro (Antioquia), donde los médicos tuvieron que amputarle su pierna derecha.

"En el momento se encuentra en proceso de estabilización y con manejo médico en la Unidad de Cuidados Intensivos", informó el hospital.

Follmann fue rescatado de las ruinas del avión a las 3 de la madrugada y trasladado por los organismos de socorro al centro asistencial.

El futbolista es hijo del sargento Paulo Rogerio Follmann. Tiene 24 años y solo había jugado un partido en la actual temporada con Chapecoense.

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