Iraquíes votan en elecciones regionales
Los funcionarios reforzaron las medidas de seguridad para frustrar cualquier posible intento de los insurgentes por afectar la votación.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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Bagdad.- Sin derramamiento de sangre, Irak realizó el sábado sus primeros comicios desde el retiro de los militares estadounidenses, en lo que representó una prueba relevante para las fuerzas nacionales de seguridad, en un momento en que combaten contra el resurgimiento de al-Qaida.
Pero el retraso de las elecciones en dos provincias donde se realizaron protestas antigubernamentales, así como las quejas sobre nombres faltantes en las listas de electores, empañaron el proceso.
Los resultados serán una medida clave de apoyo para las coaliciones políticas del país, y podrían elevar las probabilidades de los ganadores para los comicios parlamentarios del año próximo. Miles de candidatos de 50 bloques electorales luchaban por 378 escaños en concejos provinciales, que inciden en proyectos de obras públicas y otras decisiones a nivel local.
Los funcionarios reforzaron las medidas de seguridad para frustrar cualquier posible intento de los insurgentes por afectar la votación. Se ordenó que casi todos los vehículos dejaran de circular en las ciudades. Las calles quedaron vacías y los niños pudieron jugar fútbol a la mitad de grandes avenidas.
Hechos esporádicos de violencia, principalmente ataques con morteros y bombas pequeñas, ocurrieron cerca de algunos puestos de votación, sin dejar víctimas. Algo diferente ocurrió en el comienzo de la semana, con varios ataques mortíferos. Se reportaron seis heridos el sábado.
Los resultados no van a afectar directamente la conformación del gobierno nacional.
La votación del sábado fue una prueba para el ejército y la policía iraquíes, que enfrentan a una al-Qaida que está repuntando y, por primera vez desde la invasión estadounidense en 2003, están protegiendo unas elecciones sin ayuda del extranjero.
Se establecieron cordones de seguridad alrededor de las casillas electorales, y solamente los vehículos autorizados podían circular por las calles. A los electores se les ponía tinta en el dedo índice tras depositar sus votos con el fin de que asegurar que cada persona sufrague sólo una vez.
Para la tarde, el representante especial de la ONU para Irak, Martin Kobler, dijo que la votación estaba transcurriendo sin problemas y exhortó a los iraquíes a acudir a las urnas, diciéndoles que "la credibilidad de las elecciones depende de la participación".
Proyectiles de morteros cayeron cerca de casillas electorales en Bagdad y las ciudades de Mahmudiya, Latifiyah y Mussayib, al sur de la capital, además de Samarra, en el norte, de acuerdo con la policía y funcionarios de hospitales. Una bomba estalló cerca de una casilla en la sureña ciudad de Jibala, mientras que en Iskandariyah y Beiji se lanzaron granadas aturdidoras.
El viceministro del Interior Adnan al-Asadi calificó la situación de estable.
"La policía y el ejército están desplegados en todas partes para asegurarse de que la votación y los colegios electorales estén seguros. Exhortamos a la población a salir y depositar sus votos porque es la mejor forma de enfrentar el terrorismo", afirmó en declaraciones a la televisión estatal.

