El presidente estadounidense, Joe Biden, agradeció el jueves a su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, por la detención en el norte de México del presunto jefe de seguridad de los hijos del excapo del cártel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán, mientras Washington se prepara para buscar su “extradición rápida”.

Biden felicitó a través de un comunicado a López Obrador y las fuerzas especiales de México por la operación el miércoles para capturar a Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”, en la norteña ciudad de Culiacán, capital del estado de Sinaloa.

El gobernante estadounidense afirmó que Pérez Salas, a quien identificó como jefe de seguridad de los hijos de Guzmán, ha sido durante casi tres años “uno de los delincuentes más buscados de México y Estados Unidos, acusado por Estados Unidos por su participación en la perpetración de actos violentos y el tráfico ilícito de fentanilo”.

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Washington había ofrecido una recompensa de tres millones de dólares por información para lograr la detención del mexicano. Ahora, el secretario de Justicia estadounidense, Merrick Garland, dijo en otro comunicado que se está solicitando “extradición rápida” del detenido para que comparezca ante la justicia de Estados Unidos.

Garland informó que sostuvo una conversación telefónica con el fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, para hablar del caso.

Por su parte, Biden también ratificó el compromiso de su administración para seguir trabajando como “socios fuertes” con México para lograr que “los criminales rindan cuentas por poner en peligro la salud pública y la seguridad en nuestros dos países”.

La captura de Pérez Salas, quien es requerido en Estados Unidos por cargos de conspiración para importar y distribuir fentanilo hacia ese país, se dio dos meses después de la extradición a Chicago de Ovidio Guzmán López, hijo de “El Chapo”, apresado en enero pasado también en Culiacán en un fuerte operativo de fuerzas militares y policiales.

El secretario de Justicia Garland recordó que a inicios de año anunció cargos contra 23 líderes y miembros del cártel de Sinaloa como parte de un enfoque “agresivo” para lograr la desarticulación y desmantelamiento de esa organización que es identificada como la responsable de una de las operaciones de tráfico de drogas más mortíferas y prolíficas del mundo.

Biden y López Obrador acordaron la semana pasada, durante un encuentro que sostuvieron en San Francisco en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), trabajar codo a codo para enfrentar el tráfico ilícito de fentanilo hacia Estados Unidos y gestionar el creciente número de migrantes que viajan hacia territorio estadounidense.

El fentanilo es la droga más mortífera en Estados Unidos hoy en día. Más de 100.000 muertes al año han sido relacionadas con sobredosis de drogas desde 2020 y aproximadamente dos tercios de éstas están vinculadas con el fentanilo. La cantidad anual de fallecimientos es de más de 10 veces el índice registrado en 1988, cuando la epidemia de “crack” llegó a su ápice.

Medios locales reportaron que Pérez Salas fue trasladado el jueves, bajo fuertes medidas de seguridad, desde las instalaciones capitalinas de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada al Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte para una audiencia. Hasta el momento las autoridades no han ofrecido comentarios del caso.

Tras la captura de “El Nini”, elementos del ejército y la Guardia Nacional realizaron el jueves otro operativo de seguridad en Culiacán para apoyar la Fiscalía General de la República en un cateo a un inmueble, informó a la AP un agente federal que habló en condición de anonimato porque no está autorizado para declarar.

De acuerdo con la acusación estadounidense, Pérez Salas dirigía un equipo de seguridad conocido como los Ninis —el mismo apodo que tenía él—, “un grupo especialmente violento de personal de seguridad de los Chapitos” que recibieron entrenamiento de tipo militar en múltiples áreas de combate, “incluyendo guerra urbana, armas y tácticas especiales y destreza como francotiradores”.

La palabra Nini se refiere a una forma coloquial de describir a los jóvenes que ni trabajan ni estudian.

Pérez Salas participó presuntamente en la tortura de un agente federal mexicano en 2017. Él y otras personas torturaron al hombre durante dos horas, introduciéndole un sacacorchos en los músculos, arrancándoselo y colocando chiles picantes en las heridas.

Según la acusación, este grupo estaba liderado por Pérez Salas y Jorge Figueroa Benítez y eran los artífices de todo tipo de actos de violencia.

La acusación también indicaba que mientras el cártel de Sinaloa hacía algunas pruebas de laboratorio con sus drogas, los Ninis iban más allá y las probaban directamente en personas secuestradas o adictas a quienes les inyectaban el estupefaciente hasta que sufrían una sobredosis. El documento cita un caso de 2002 en el que una mujer murió por este motivo.

Guzmán López fue extraditado cinco meses después de que fiscales estadounidenses dieron a conocer las actas de acusación en contra de él y de sus hermanos.

Las actas de acusación detallan cómo los hermanos, tras la extradición y condena de su padre en Estados Unidos en 2019, enfocaron la operación del cártel en drogas sintéticas como la metanfetamina y el fentanilo.