Fortuño prefiere callar en torno a si juez Casellas debe renunciar

09/06/2012 |11:41 a.m.
Fortuño también se abstuvo de comentar sobre el arresto de Pablo Casellas. (luis.alcaladelolmo@gfrmedia.com)  
"Sería altamente impropio que un gobernador de Puerto Rico entre en este tema", indicó.

"Que se haga justicia".

Con ese escueto comentario despachó hoy, jueves, el gobernador Luis Fortuño las preguntas que se le formularon en torno al caso del asesinato de Carmen Paredes, crimen por el que fue acusado su esposo, Pablo Casellas Toro, hijo del juez federal en SanJuan, Salvador Casellas.

Fortuño evitó responder si el juez del tribunal de los Estados Unidos para el distrito de Puerto Rico debe renunciar. Tampoco quiso emitir juicio sobre el arresto de Casellas Toro, quien en la víspera fue acusado y pagó a través de su familia la fianza de $4 millones.

"Sería altamente impropio que quien quiera que sea gobernador de Puerto Rico entre en ese tipo de discusión pública", respondió Fortuño cuando una reportera le preguntó si consideraba que el juez Casellas debería renunciar.

Algunas actuaciones del juez federal han sido puestas en entredicho, tras el asesinato de su nuera, el pasado 14 de julio, porque Casellas padre estuvo en la escena del crimen y se ha especulado que utilizó sus influencias como magistrado para beneficiar a su hijo, quien finalmente fue acusado por asesinato en primer grado, infracciones a la Ley de Armas y destrucción de prueba.

A Fortuño también se le preguntó sobre el arresto de Casellas Toro, pero nuevamente repitió que "seria altamente impropio que el Gobernador hable de este caso en particular".

"Hay que ser muy correcto en esto", agregó. Ante insistencias de la prensa con preguntas del tema, sentenció "que se haga justicia". Entonces, se marchó de inmediato del salón de un hotel capitalino en el que participó en una conferencia de prensa conjunta con el alcalde de San Juan, Jorge Santini.

En días pasados a Fortuño se le preguntó si había tomado algún tipo de iniciativa en relación al caso de Casellas Toro y el primer ejecutivo respondió categóricamente en la negativa.

Fortuño tuvo una segunda actividad pública en Lajas y allí, también fue cuestionado sobre si el pago de la fianza de $4 millones de Casellas Toro valida su posición a favor de que se limite el derecho absoluto a la fianza, pero nuevamente se mantuvo parco.

"Todo el mundo sabe que yo tuve una posición.... esto habría sido una herramienta adicional contra el crimen, pero yo respeto la decisión del pueblo", afirmó Fortuño, refiriéndose al resultado de la reciente consulta sobre enmiendas constitucionales, que incluyó la propuesta de limitar el derecho a la fianza.

"Obviamente vemos un ejemplo que hubiera sido quizás distinto, pero tenemos que respetar la decision del pueblo. Con ese sentido respeto y de humildad, al final del día, gracias a Dios en nuestra democracia el pueblo es el que decide estas cosas y el pueblo decidió", dijo el también candidato a la reelección por el Partido Nuevo Progresista.

En el referéndum una mayoría de los electores rechazó limitar el derecho a la fianza y también votó que No a reducir los escaños legislativos.


El alcalde de San Juan, por su parte, adoptó la misma posición parca de Fortuño durante la mañana, cuando también se le preguntó sobre el desarrollo reciente en el caso del asesinato de Paredes, justo cuando el Gobernador salía en ruta a Lajas.

"Creo que lo importante aquí es que se haga justicia sea la persona que sea", apuntó Santini, quien opinó que "no me corresponde ponerme a decir si el arresto estuvo bien o estuvo mal".

Casellas Toro fue esposado por agentes estatales vestidos de civil cuando llegó al estacionamiento del Centro Judicial de Bayamón, y comenzó a ser escoltado por un largo tramo mientras periodistas y fotoperiodistas fueron empujados y atropellados al grabar el momento e intentar alguna reacción del detenido.

La forma en que se produjo ese evento ha generado críticas adversas de sectores que perciben un "abuso de poder" de la Policía. El exsecretario de Justicia, Antonio Sagardía, repudió la forma en que se ejecutó el arresto.

A su vez, Antonio Negrón García, abogado de Casellas Toro, sentenció que la detención de su cliente fue algo "completamente abusivo".

Paredes, de 46 años, fue encontrada muerta a tiros y sentada en una silla en la terraza de su casa en la urbanización Tierralta III, en Guaynabo, el 14 de julio. Su esposo, Casellas Toro, de 48 años, alegó que ese día regresó a su hogar a las 9:30 a.m. y entonces vio salir de la casa a un hombre armado y corrió a verificar si sus armas de fuego estaban, y luego descubrió el cadáver baleado de su esposa.

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