Silencio y dolor en velatorio de Carmen Paredes

07/19/2012 |
El juez federal Salvador Casellas (abajo, al centro), quien reflejaba mucho dolor, y Salvador Casellas, hijo, hermano del viudo (derecha), estuvieron presentes.  (david.villafane@gfrmedia.com)  
Pablo Casellas Toro, el ahora viudo de Carmen, llegó con sus dos hijas adolescentes, echándoles los brazos, como queriéndolas proteger.

Se sentía la tensión.

Dos familias, la de Carmen Paredes y la de Pablo Casellas, entraron cada cual por su lado a la funeraria Puerto Rico Memorial, donde se expusieron en capilla ardiente los restos de la mujer acribillada a balazos en su propio hogar, en la urbanización Tierra Alta III, en Guaynabo, lo que ha levantado muchos cuestionamientos y versiones sobre el asesinato.

Pablo Casellas Toro, el ahora viudo de Carmen, llegó con sus dos hijas adolescentes, echándoles los brazos, como queriéndolas proteger. Éste parecía en control de sus emociones, aunque quizás un poco tenso. Caminó con la cabeza baja y no contestó preguntas de la prensa.

Le acompañaban su padre, el juez federal Salvador Casellas, quien reflejaba mucho dolor, y su hermano Salvador Casellas, hijo.

“Queremos que se pueda esclarecer (el crimen) lo antes posible. En este momento lo que queremos tener es un poquito de paz, unidad familiar con las nenas. Y muchas gracias”, manifestó Salvador Casellas, hijo, a la prensa, que esperaba en el exterior de la funeraria.

Se suponía que las dos familias llegarían juntas a la funeraria y atenderían a la prensa, pero no fue así.

La familia Paredes Cintrón se excusó. No se sentía con la suficiente fortaleza. En vez, envió un comunicado.

“Las emociones traicionaron a Joseph Paredes y le impidieron hablar a la prensa”, se indicó.

Doña Aracelis Cintrón, madre de Carmen, y Joseph estuvieron acompañados por el párroco de su iglesia, quien tendría a su cargo un servicio religioso de despedida. Otros familiares llegaron directamente del aeropuerto.

“Agradecemos las muestras de solidaridad de todos los que se han acercado, y deseamos corresponderles tanto cariño. Sólo pedimos un espacio para atender el impacto de este doloroso fallecimiento en nuestra familia”, indicó Paredes el pasado martes.

Llamó la atención la seguridad desplegada en la funeraria, que, según se supo, fue contratada por la familia. También se observó la presencia de la Policía.

El hermetismo, la tensión, el dolor y la solidaridad permeaban el ambiente.

El primero en personarse a la funeraria fue Miguel Lausell, cabildero demócrata cercano al Partido Popular Democrático, cuya hija está casada con Salvador Casellas hijo.

Lausell describió la muerte de Carmen como “deleznable” y recalcó que al responsable debe “caerle todo el peso de la ley”.

Primera Hora preguntó a Lausell si él creía que Pablo Casellas era capaz de matar a su esposa y contestó: “El Pablito que conocía no era así”.

Agregó que le cuesta pensar que Casellas, a quien conoce desde pequeño, fuera capaz de un acto como éste.

Indicó que lo primero que le vino a la mente cuando supo de la muerte de Paredes fue un acto de venganza por el carjacking en el que su esposo se vio involucrado el pasado Día de los Padres, y el cual está siendo investigado por autoridades federales.

No obstante, Lausell dijo que espera que se esclarezca el crimen y que se castigue, al culpable, sea quien sea.

Tags

Pablo Casellas