Abogado alega De Castro ganó su primer caso

03/09/2011 |12:57 p.m.
Fue un instrumento muy potente de los fiscales en el caso de Héctor Martínez y Juan Bravo.

El hecho de que la acusación en contra de los convictos Héctor Martínez y  Juan Bravo se fundamentara en gran parte en la cooperación del también convicto  Jorge de Castro Font, demuestra,  a juicio de uno de sus abogados, que el testigo  federal “ganó su primer caso”.

 El abogado William Abreu Elías, quien representó a De Castro en su  divorcio, sostuvo que aunque  no se sentó a declarar, lo hizo mediante el testimonio de su ex ayudante, Carlos Díaz de Hostos.

“Jorge ganó su primer caso en la corte, más bien por la declaración  de su ayudante. La defensa tiene razón de que la conspiración la creó De Castro Font”, dijo.

“Los fiscales federales radican cargos de conspiración,  siempre por una razón principal  y es que en los cargos de conspiración se admite evidencia que normalmente no es admisible en los demás tipos de delito”, explicó Abreu.

 “Es decir, en la conspiración se admite prueba de referencia de lo que dijo otro alegado conspirador,  aunque no  se presente al otro conspirador. Eso tiene el efecto que, aunque en teoría es evidencia de referencia, se admite para el cargo de conspiración. El jurado lo admite para todos los cargos y en su cabeza lo aceptan para todos los cargos”, aseveró.

Así que la intención corrupta de un co-conspirador, agregó,  se admite también y esa es una evidencia sumamente dañina.

“Por eso es que el fiscal trajo a De Castro Font a través de su ayudantes, que no hubiese sido admisible si no se hubiese radicado el delito de conspiración”, afirmó.

El abogado opinó que el efecto de que  De Castro Font  "declaró sin sentarse" fue un instrumento muy potente de los fiscales, porque “embarra” todo   el caso. Por eso, añade, es que el juez Francisco Besosa recoge brida cuando se percata de todo y restituye el cargo de conspiración contra Martínez.

De Hostos corroboró  alegaciones de De Castro Font

En su testimonio, Díaz de Hostos declaró que durante mucho tiempo  recogió dinero en efectivo en la oficina de Bravo y que quien lo  entregaba en un sobre era la secretaria.

El testigo  también declaró sobre el viaje a Las Vegas y cómo su otrora jefe le dijo que tenía que ir también. Relató que  arribó primero a la ciudad, quedándose en un hotel de menor categoría y  De Castro, Martínez y Bravo se quedaron en un hotel a todo lujo, que  inclusive tenía una vista impresionante  desde  las habitaciones.

Tanto el testimonio de García de Hostos, como las alegaciones del pliego acusatorio sobre el co-conspirador de Castro Font, fue impugnado por la defensa a lo largo del juicio. La defensa  aún sostiene que “no hubo evidencia más allá de duda razonable y que la acusación se fundamentaba en un testigo que nunca se sentó a declarar”.

A su salida del tribunal, David Chessnoff, abogado de Bravo, se abrazó a este argumento después del veredicto de culpabilidad de su cliente  y del juez Besosa haber dejado sin efecto el cargo de conspiración de Martínez.

El letrado anticipó que apelarían e impugnarán todos estos extremos en el Circuito de Apelaciones, ya que a su cliente se le encontró culpable por conspirar con un co-conspirador que nunca  sentaron a declarar.