A juicio por la muerte de Yexeira

01/29/2013 |
Los padres de Yexeira, Víctor Torres e Iris Pacheco, se mostraron satisfechos con la decisión del juez César Almodóvar Marchany. (jose.reyes@gfrmedia.com)  
“Roberto Quiñones Rivera fue quien lo cometió (el asesinato)” de Yexeira Torres Pacheco fue la opinión del juez César Almodóvar Marchany.

“Roberto Quiñones Rivera fue quien lo cometió (el asesinato)” de Yexeira Torres Pacheco, motivado “por celos y por un embarazo que él entendía no era de él”.

Esa fue la opinión del juez César Almodóvar Marchany, quien ayer determinó que Quiñones Rivera enfrentará juicio por el asesinato de la joven bailarina.

El juez, del Tribunal de Carolina, al anunciar su determinación, hizo un recuento de las declaraciones de 22 testigos y 40 piezas de evidencia, además de sobre 250 páginas de sus notas.

Almodóvar Marchany agregó que “es razonable concluir que la joven Yexeira Torres está muerta y que su muerte fue por un tercero, no por causas naturales”.

El juez aclaró que pensar que “sin cuerpo no hay caso es erróneo porque piensa que si lo desaparece, le garantizaría impunidad” y destacó que en este caso hubo “prueba circunstancial independiente y corroborativa”.

“Estamos satisfechos. Entendemos que Dios la tiene en los reinos del cielo...”, expresó Víctor Torres, padre de la joven bailarina, quien no pudo contener el llanto y se marchó del tribunal.

“Hubo premeditación y planificación al esconder el cuerpo, lavar su auto, abandonar su casa y el país”, agregó el magistrado.

“Siempre es penoso cuando se derrama sangre inocente... Y más cuando todo es por una mente insegura y enfermiza... Yexeira no verá otro amanecer y no volverá a ver la luz de la tierra que la vio nacer, ni podrá abrazar a su familia, pero sí podrá ver que en su caso se hará justicia”, añadió Almodóvar Marchany.

Los padres de la joven bailarina desaparecida desde el 24 de octubre de 2011, Iris Pacheco y Torres, se mostraron satisfechos. Estaban acompañados por la asistente de víctimas y testigos.

“Esto era lo que esperaba... Es muy triste que este sea el resultado, pero les da una lección a las familias de Puerto Rico a estar más pendientes a las personas que entren en sus casas, no es Roberto Quiñones Rivera el único. Mientras siga la violencia contra la mujer, debe haber un Roberto Quiñones engañándolos también como a nosotros”, lamentó Pacheco, quien dijo sentirse confiada en encontrar el cuerpo de su hija.

Esta aclaró que su hija no estaba preñada, como alega Quiñones Rivera, y mucho menos de otro, “si él no la dejaba sola”.

En la vista surgió que el ahora acusado pensaba que ella estaba preñada de otro, algo que no se pudo comprobar al no aparecer el cuerpo.

Pacheco vestía una camisa con la foto de su hija que leía: “Yo soy Yexeira. Yo soy Puerto Rico”. En sala la tapaba con un abrigo. Antes de escuchar la decisión, se mantenía con los ojos cerrados, como si estuviera orando. A su lado estaba su otra hija Jeanderish, con su hijo Jean Ericson, de un año y tres meses.

Margarita Rivera, la madre de Quiñones Rivera, no emitió comentarios al salir.

Las fiscales del caso fueron Alma Méndez y Sonia Polanco, y los abogados Jorge Gordon y Orlando Cameron Gordon. Durante la vista también estuvo presente en sala la fiscal de distrito Inés Carrau.

La vista preliminar comenzó en septiembre de 2012 y finalizó el 8 de enero.

Quiñones Rivera llevaba poco más de un año de relación sentimental con la joven de 23 años. Según la pesquisa, la última vez que supieron de su paradero fue el 24 de octubre de 2011, cuando habló por teléfono con su madre y le dijo que estaba con su novio de camino a hacer un trabajo de tapicería en Bayamón. Desde entonces, no se sabe de su paradero y no se ha encontrado su cuerpo.

Pacheco sometió la querella de persona desaparecida el 30 de octubre de ese año, tras lograr hablar con el hoy acusado y que este le dijera que se iba a Estados Unidos y que no sabía de Yexeira, pero que si algo le había pasado, “muy merecido se lo tenía”.

Quiñones Rivera, quien fue policía, fue arrestado en Estados Unidos cuando iba a tomar un avión de Nueva York a Puerto Rico, utilizando una identidad falsa.

Amigos y familiares de la joven testificaron que la relación entre ella y Quiñones Rivera era “disfuncional” y que él fingía dolores de pecho y desmayos cuando ella pretendía terminar la relación.