Dos días después de la desaparación de la desaparición de Yexeira Torres Pacheco, su entonces pareja Roberto Quiñones le mostró a una amiga de sus años de universitario varios arañazos en la cara y los brazos, que le había hecho supuestamente su "esposa".

En su declaraciónante el juez César Almodóvar Marchany, del Tribunal de Carolina, Nilsa Pozo declaró que la tarde del 26 de octubre, se encontró con Quiñones en la sucursal de un banco en el centro comercial Plaza Carolina.

La bailarina, de 24 años, despareció el 24 de octubre del 2011.

Según la testigo de fiscalía, Quiñones y ella estudiaron juntos en la Universidad Interamericana, Recinto Metro, entre los años 2002 al 2004.

“Nos saludamos y él me dice: ¿te acuerdas de mí? Yo le digo que lo recuerdo, pero no sé de dónde. Él me dice que fuimos compañeros de clase”, indicó Pozo a preguntas de la fiscal Alma Méndez Ríos.

Durante la conversación, Quiñones le relató presuntamente a la testigo que se había casado y que tenía un hijo. Que estuvo en la Policía, pero que renunció a su puesto.

Quiñones mencionó que tenía un negocio propio de tapicería y que su esposa era una "mujer celosa", según la testigo.

Pozo también señaló, este lunes en la continuación de la vista preliminar que se sigue contra Quiñones por un cargo de asesinato por la muerte de Yexeira y otro por destrucción de evidencia por la desaparición de su cuerpo- que el expolicía le mostró el arañazo que tenía en la frente y luego se subió la camisa blanca que tenía ese día para enseñarle los arañazos que tenía en ambos brazos.

Después que ella le dio su número de celular, se despidieron “muy cortésmente”, pero no volvieron a verse ni hablar tras ese encuentro.

Según Pozo, quien contactó a las autoridades en dos ocasiones tras enterarse de la desaparación de Yexeira por la televisión, Quiñones siempre habló de una esposa, nunca mencionó a una novia.

 En su contrainterrogatorio, el abogado Jorge Gordon centró la mayoría de sus preguntas en las fotos de las cámaras de seguridad del banco que documentaron el encuentro entre la testigo y su cliente.

Cuestionó a la mujer sobre la hora en las fotografías y cómo la misma no se ajustaba a la cronología de de hechos que relató en corte abierta.

También preguntó sobre detalles de Quiñones que la mujer no observó ese 26 de octubre. La testigo no recordaba que el hombre llevaba ese día una cartera negra en las manos y lucía en el cuello collares de colores.

Gordon trató de simular el movimiento de los brazos que debía haber hecho Quiñones al subirse la camiseta para mostrar los alegados arañazos y que una foto supuestamente mostraba, pero la fiscal Méndez Ríos objetó su recreación porque confundía a la testigo al realizar los movimientos de frente cuando la foto mostraba a su cliente de espaldas.

La recreación de Gordon buscaba mostrar que la descripción de la mujer no se ajusta al movimiento que describía la testigo.

Otros testigos (subtítulo)

En la mañana testificaron Jonathan Correa Calderón, primo de Yexeira, y su abuela materna Juanita Calderón.

Ambos relataron que un día antes de la desaparición de Yexeira, escucharon una conversación telefónica de lo que parecía una discusión entre la joven y su novio Roberto.

Correa Calderón, de 22 años, declaró que la noche del 23 de octubre de 2011, Calderón le pidió que se quedara con su mamá Benita, de 92 años, en lo que ella visitaba la casa de su hija Iris Pacheco, madre de Yexeira.

Juanita salió a toda prisa tras recibir una llamada que parecía sugerir que su hija Iris había sufrido un percance de salud.

Cuando Jonathan, cuyo hogar colindaba con la casa de su tía, entró a la sala de la residencia observó el teléfono descolgado y al levantarlo escuchó unas voces.

 “Era la voz de Yexeira discutiendo con su pareja Roberto”, indicó el joven, a preguntas de la fiscal Méndez Ríos.

“Escuché a Yexeira decir: 'tú eres un abusador'. Me tienes cansada. No tienes por qué faltarle el respeto a mi mami”, agregó Correa Calderón.

Luego, en voz baja, según el testigo, Roberto le pedía a su prima que bajara la voz. Ella, a cambio, pedía que la llevara a su casa.

Durante la pelea, Jonathan también escuchó uno sonidos que parecían sugerir presuntamente que Roberto había golpeado a su prima.

El joven testificó que cuando su tía regresó a la casa como media hora después junto a su hija Iris y su esposo Israel Serrano les relató el contenido de la llamada.

En su declaración, Juanita, de 76 años, indicó a preguntas de la fiscal Sonia Polanco Viera que recibió una llamada y que al escuchar la voz por el auricular pensó que se trataba de su hija Iris, quien sufre de problemas de respiración desde que le diagnosticaron diabetes.

“Sentí unos gritos bien desgarradores. La voz pareció de una mujer. Pensé que era mi hija. Ay, ay, me asfixio. Me vas a matar. Por qué tú me haces esto...tan buena que yo soy contigo”, decía la voz de mujer, según Juanita.

Ante esta situación, decidió guiar hasta la casa de su hija, pero antes dejó a su mamá, de 92 años, al cuido de su sobrino Jonathan, a quien le pidió que siguiera escuchando la llamada.

Al llegar a casa de su hija, descubrió que ella se encontraba bien, así que ambas regresaron juntas en el vehículo de Juanita. El esposo de su hija, Israel Serrano, las siguió en otro carro.

Cuando regresaron a la casa, Jonathan les indicó a preguntas de Iris “que había escuchado a Roberto dándole una pela a Yexeira”.

Iris Pacheco, la mamá de Yexeira, llamó a su hija, quien según ambos testigos indicó estar bien y con Roberto al lado.

En su contrainterrogatorio a los dos testigos, los abogados de la defensa Gordon y Orlando Cameron dirigieron sus preguntas a la falta de acción de los familiares ante la alegada llamada de Yexeira.

Ninguno llamó a la Policía para reportar la supuesta agresión. Tampoco visitaron la casa donde se encontraba Yexeira para confirmar que se encontraba bien.

También resaltaron las inconsistencias en los testimonios.

Cameron, por ejemplo, preguntó a Juanita que si había escuchado a Jonathan decir 'tú eres un abusador' como aseguró escuchar por el teléfono.

“Yo no lo escuché”, respondió la abuela de Yexeira.

Gordon, por su parte, preguntó a Jonathan si escuchó a Quiñones decir que iba a martar a Yexeira.

“No”, indicó el joven.

Tampoco vio a Quiñones golpearla, aunque presenció situaciones de tensión entre la pareja. Recordó que una noche mientras dormía en el sofá del apartamento de ellos escuchó a Yexeira gritar y salir llorando de la habitación en dirección a las escaleras.

La vista preliminar continuará este miércoles.