Analizan pintura que se rociaron los jóvenes en fiesta en Juncos

10/23/2012 |
Ayer enviaron al Instituto de Ciencias Forenses (ICF) para análisis de rigor los frascos que fueron recolectados con la pintura que se rociaron los jóvenes.(Archivo)  
El Glow Paint Party de la escuela José Collazo, en Juncos, dejó a 36 estudiantes afectados, entre ellos, una jovencita que perdió la visión por un ojo.

La Fiscalía de Caguas continúa investigando el Glow Paint Party de la escuela José Collazo, en Juncos, que dejó a 36 estudiantes afectados, entre ellos, una jovencita que perdió la visión por un ojo y a otras tres que recibieron implantes de piel por quemaduras.

El fiscal de distrito de Caguas José Capó dijo que ayer enviaron al Instituto de Ciencias Forenses (ICF) para análisis de rigor los frascos que fueron recolectados con la pintura que se rociaron los jóvenes en pistolitas plásticas en el evento.

Capó dijo que en su momento citarán al promotor Juan Ramos, mejor conocido como “DJ Papo”. “Hay que determinar qué tenía la pintura. Una vez tengamos el resultado de Forense procederemos”, sostuvo. Dijo que el fiscal Néstor Acevedo, quien tiene a cargo la pesquisa, está entrevistando paulatinamente a los jóvenes afectados.

Indicó también que están conversando con padres, guardias de seguridad y otras personas que participaron en la fiesta.

Bradier Sánchez, padre de Tashira –la jovencita que perdió visión en su ojo izquierdo–, dijo que su hija acudió ayer a una cita de seguimiento en el Centro Médico. “Estamos en proceso de recuperación. Ella no ve por su ojo izquierdo. La están evaluando de cerca, paso por paso. Nosotros estamos esperanzados en Dios”, expresó.

Indicó que a la joven le implantaron una membrana amniótica para que regenere el tejido. Si el tratamiento no funciona, no descartan un trasplante de córnea.

Sánchez comentó que su hija será citada nuevamente a la fiscalía ya que el viernes pasado no le pudieron tomar una declaración jurada.

Una de las jovencitas afectadas fue dada de alta el sábado del Hospital HIMA de Caguas. “Me dieron de alta porque la herida sanó”, dijo la estudiante. No obstante, indicó que otras dos muchachas a las que también les tuvieron que hacer injertos de piel por las quemaduras continuaban recluidas en la institución hospitalaria.