A reflexionar en las fiestas de la SanSe

01/18/2013 |
Los collares y las pulseras, confeccionadas por Zorimar Betancourt, madre de Stefano, tienen cuentas que representan el hígado, el corazón, el páncreas y el riñón que su hijo logró donar. (david.villafane@gfrmedia.com)  
Zorimar Betancourt, la madre de Stefano Cornelis Steenbakkers, asesinado en un intento de carjacking, en Dorado, orientará sobre la donación de órganos.

Además de la celebración, el arte y la comida, las Fiestas de la Calle San Sebastián, durante este fin de semana, se convertirán en un espacio de reflexión. Esa es una de las metas que se ha trazado Zorimar Betancourt, la madre de Stefano Cornelis Steenbakkers, asesinado en un intento de carjacking, en Dorado.

Betancourt, quien hace nueve años ha elaborado prendas, confeccionó una colección especial para las fiestas de la calle San Sebastián, titulada la Colección Stefano.

La misma intenta lograr que la gente se convierta en donante de órganos.

“Con la donación de sus órganos, todavía puedo ver el legado de amor de mi hijo Stefano. Él está muerto y no va a regresar, pero saber que sus órganos dieron una segunda oportunidad de vida a gente que los necesitaban, es ver su legado de amor”, dijo Betancourt ayer a Primera Hora, en su puesto en las Fiestas, ubicado en la plaza Colón.

Los collares y las pulseras que conforman la Colección Stefano tienen cuentas que representan el hígado, el corazón, el páncreas y el riñón que su hijo logró donar.

En el kiosco Betancourt repartirá material de Lifelink y tendrá una libreta para que ciudadanos se inscriban como donantes de órganos.

“Hay muchos mitos. Hay personas que piensan que si donan no pueden velarlos con el ataúd abierto y otras cosas así que no son ciertas. Las personas tienen que aprender, orientarse y donar vida”, subrayó Betancourt. Parte del dinero recaudado de la venta irá dirigido a la Fundación Stefano Steenbakkers Betancourt y un fondo de becas.

La promesa de julián

Entre los voluntarios del kiosco de la fundación de Stefano se encontraba Omar Pereira, padre de Julián Rafael Pereira Galinatis, el niño de dos años y medio que murió tras ser olvidado por su madre en el auto, en Barceloneta.

“Tenemos una iniciativa que se llama La Promesa de Julián. Queremos que la gente tome conciencia y sepa que esto que nos ocurrió a nosotros le puede pasar a cualquiera. Queremos que los padres, encargados llamen a las escuelas o centros de cuido si los menores se van a ausentar y notificar cambios a la mayor brevedad para así generar una cadena de comunicación y evitar estos incidentes”, dijo Pereira.

El hombre aseguró que esto no tiene que ver con cuán acelerada está la vida diaria, o cuántas preocupaciones se tienen. “Esto le puede suceder a alguien de cualquier raza, color o estatus social. Es un lapso mental”, dijo Pereira.

Uno de los consejos que brindó es colocar un zapato al lado del asiento protector del bebé, así como el celular o la cartera. De esta manera no se olvidará que el menor de edad está sentado en el interior del vehículo.

no a la violencia

También en la plaza Colón se ha colocado la instalación Kilo 365, que pretende crear conciencia sobre los altos niveles de criminalidad en Puerto Rico.

“Aquí hay 1,136 pares de zapatos pintados dorados, en representación de las 1,136 víctimas de asesinatos en Puerto Rico en el año 2011. Queremos que al pasar por aquí las personas reflexionen. Les daremos un papel para que escriban un deseo y lo coloquen en el interior de uno de los pares de zapatos”, explicó una de las creadoras de la obra, Kazandra Santana.

Ayer mientras montaban la instalación decenas de turistas y ciudadanos se mostraron curiosos y tomaron fotos de los zapatos dorados.