Asesinos de Juan Carlos le vaciaron las armas encima

Por Darisabel Texidor Guadalupe / darisabel.texidor@primerahora.com 05/02/2013 |
Juan Carlos Ruiz Vega murió el pasado 30 de noviembre luego que transitara por equivocación cerca del punto de drogas de la calle Méndez Vigo. (Archivo)  
Dice que se prepararon con tres rifles para asesinar al primero que llegara.

Ponce. Le vaciaron las armas sin piedad.

Así declaró el segundo testigo en la vista preliminar que se sigue contra nueve acusados del asesinato del joven Juan Carlos Ruiz Vega, quien murió el pasado 30 de noviembre luego que transitara por equivocación cerca del punto de drogas de la calle Méndez Vigo.

El testigo (cuyo nombre no se menciona por seguridad) es uno de los imputados a quien el Ministerio Público le otorgó inmunidad y quien participó directamente en el sangriento asesinato en concierto y común acuerdo con los acusados. Este mencionó que sus funciones dentro del punto eran “velar que no llegaran los enemigos”, refiriéndose a sus rivales del residencial Santiago Iglesias.

Este declaró ante el juez Héctor Hoyos que el día de los hechos Leonardo Lizardi, alias “Pichu”, le pidió que buscaran tres rifles que tenían escondidos en una casa abandonada y que fueran a la cancha del sector a prepararlos.

Minutos después, regresaron al punto y notaron la llegada de una guagua oscura.

“Pichu dijo: ‘No son guardias, preparen’”, dijo el testigo, refiriéndose a que todos se colocaron en posición para disparar sus armas.

Explicó que Jorge Rivera, alias “Mono” –quien tenía un rifle pequeño–, se fue por el lado del pasajero y, apuntándole, le preguntó de dónde era. Añadió que el conductor, Juan Carlos, puso la guagua en reversa de inmediato y Mono comenzó a disparar.

“Todos abrimos fuego hacia la guagua hasta gastar las balas”, sostuvo al decir que dispararon con rifles AR-15, AK-47, pistolas FN y nueve milímetros.

Narró que se percataron de que la puerta del pasajero se abrió y un hombre salió corriendo, lo que los impulsó a seguir disparando desenfrenadamente. Señaló que vio a Mono ir hacia la ventana del conductor, meter la mano con el rifle y disparar hacia el joven de 19 años.

Indicó que luego se fueron a un terreno cercano a la calle Méndez Vigo, donde tomaron pitorro y fumaron cigarrillos. Alguien llamó a Pichu por celular. “Él (Pichu) les contestó: ‘Sin cojones me tiene que sean inocentes’”, reiteró que lo escuchó decir.

Más temprano, expresó que días antes se suscitó un tiroteo en el que asesinaron a un hermano del dueño del punto, lo que lo mantenía bien molesto y en busca de venganza. Recordó que el día de los hechos había salido “de cacería a buscar a alguien para matar”.

Además, informó que en una residencia, cuyo dueño vivía en los Estados Unidos, guardaban el arsenal de armas y drogas y que este cuidaba el lugar junto con Elvin Román Díaz.

“Pichu era el dueño y señor de todo el sector”, dijo el testigo a preguntas del fiscal Ildefonso Torres.

El interrogatorio continúa el martes a las 10:00 a.m.