Atropellado en Río Piedras revive su pesadilla en el Tribunal

Por Sharon Minelli Pérez 08/05/2014 |03:45 p.m.
A semanas del suceso, el hombre aún está en silla de ruedas por la grave fractura que sufrió en el fémur derecho cuando quedó pillado bajo el vehículo.
"Sólo me dio tiempo de empujar a mi hija para que el carro no la aplastara. Ella todavía no sabe lo cerca que estuvo de morir”, afirmó José Cruz Pagán. (jose.rodriguez1@gfrmedia.com)  

Un día de compras para el regreso a la escuela en Río Piedras se convirtió en un encuentro cercano con la muerte para José Cruz Pagán y sus hijos de 11 y 12 años.

El pasado 19 de julio, mientras aprovechaba en el casco riopedrense los días exentos de impuesto sobre las ventas y uso (IVU), Cruz Pagán se topó con una mujer que a viva voz profería palabras soeces en presencia de su prole y otros niños, relató el hombre en entrevista con este medio en el piso 6 del Tribunal de San Juan, donde vería a su presunta agresora por primera vez después del incidente.

El mero acto de llamarle la atención a Dinorah A. Figueroa Torres, de 38 años, desató la ira de la mujer, quien usó un bastón de metal para golpearlo y agredir también a Juan de Jesús, un exagente policiaco que intervino en el ataque, de acuerdo con el reporte policiaco.

Minutos después, Cruz Pagán caminaba con su hija, que al próximo día cumpliría 13 años, cuando Figueroa Torres lo embistió con su auto y lo arrolló, según recoge la pesquisa de la Policía.

“Sólo me dio tiempo de empujar a mi hija para que el carro no la aplastara. Ella todavía no sabe lo cerca que estuvo de morir”, afirmó Cruz Pagán, quien a semanas del suceso aún está en silla de ruedas por la grave fractura que sufrió en el fémur derecho cuando quedó pillado bajo el vehículo.

“Siempre lo regaño porque se queda más atrás cuando estamos caminando. Pero ese día, eso le salvó la vida”, reflexionó en presencia de su hijo de 11 años, quien lo vio todo.

Mientras, su hermana mayor sufrió un golpe en la cabeza, recibió asistencia médica y se recuperó con rapidez. Sin embargo, “emocionalmente quedó afectada”, aseguró su padre.

“Hoy no quería venir (al tribunal), pero es importante que venga porque los dos estuvimos en peligro”, dijo mientras su padre, del mismo nombre, le guiaba la silla de ruedas hacia la sala 605 del juez Enrique Silva para la vista preliminar que estaba pautada para hoy.


Imputada no tenía abogado

Figueroa Torres, quien está sumariada en la cárcel de Vega Alta con cargos de tentativa de asesinato, agresión, maltrato de menores y violaciones a las leyes de Armas y Tránsito, entró al juzgado sonriente y, a pesar de la poca movilidad que le permitían las esposas, intentaba tirar besos y saludar con la mano a sus padres y su hijo de edad preescolar.

 Durante un receso del tribunal, pidió permiso al alguacil para que el niño pudiera acercársele, pero el funcionario le indicó que no era posible porque violaría las reglas del tribunal. Notificada la negativa, lágrimas comenzaron a correr por su rostro.

La fianza impuesta a Figueroa Torres es de $450,000, porque además de los hechos graves que se le imputan, tiene expediente penal por robo, agresión, daños y violación a la Ley de Armas.

Hoy, la imputada no tenía aún abogado, por lo que el juez indicó que se le asignaría uno de oficio y señaló una vista del estatus del caso para el próximo jueves, 7 de agosto.

“No cualifica para los servicios de la Sociedad de Asistencia Legal, pero se certifica su indigencia”, le informó el magistrado a Figueroa Torres.

El ministerio público estuvo representado por el fiscal Jorge Carrión, quien confirmó que tenía toda la prueba presente y estaba listo.

El próximo jueves, el juez llevará a cabo la vista de estatus en la que la imputada ya debe tener defensa asignada y entonces se escogerá una nueva fecha para la vista preliminar.