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Complicada para las autoridades escena de muerte de pareja en Coamo

Por Maribel Hernández Pérez 08/14/2018 |12:30 p.m.
Según cálculos de la Policía, este fue el decimocuarto caso de violencia de género en el que se registra una muerte y el octavo caso de asesinato suicidio que se investiga. (Suministrada)  
Ambos tenían antecedentes penales por violencia de género con otras parejas.

En víspera de celebrar sus 28 años una mujer fue encontrada muerta con una cinta plástica negra apretada al cuello al igual que su pareja consensual, en una residencia de la urbanización Las Águilas en Coamo durante la noche de ayer, lunes.

Nilda Pérez Santiago, tía de la fallecida, fue quien dio la voz de alerta a las autoridades a través del Sistema de Emergencias 9-1-1 a eso de las 9:05 p.m. al toparse con la espeluznante escena luego de que estuviera llamándola insistentemente y no le respondió.

Para el capitán José A. Torres Ruiz, director del Cuerpo de Investigación Criminal (CIC) de Aibonito, la escena es una complicada por la manera en la que se encontraron los cadáveres.

El cuerpo de Melvin N. González Díaz de 36 años estaba bocabajo en el comedor y el de Francheska Marie Miranda Sánchez, bocarriba sobre el piso de una de las habitaciones, los dos con las tiras de plástico negras ajustadas al cuello lo que les sugiere a los investigadores que se trataron de muertes por asfixia.

Ambos tenían antecedentes penales con otras parejas por violencia de género, en el año 2009, no obstante, se desconoce los resultados de los casos.

“El cuerpo de él yacía en el área del comedor y la dama en una de las habitaciones de la residencia. No podemos descartar nada no tenían otros signos de violencia, todo estaba en orden, no descartamos nada. Continuamos con la investigación de campo, pero es importante la base científica”, sostuvo Torres Ruiz, quien indicó que tampoco se ocuparon medicamentos controlados ni veneno.

El oficial indicó que no se ha establecido si se trató de un asesinato y suicidio, si es un caso de un pacto suicida, un doble crimen o un juego sexual a pesar de que de la escena no se desprende que se trate de un robo domiciliario porque estaban todas sus pertenencias en orden. “En esta etapa no podemos descartar nada”, insistió.

Sobre la posibilidad de que la mujer, que trabajaba como cajera en un supermercado tuviese intenciones de recoger su ropa para separarse de González Díaz, quien era empleado de una fábrica de jugos en Santa Isabel, el capitán indicó que esa versión se encuentra en etapa de corroboración.

“Surgió que estaba recogiendo una ropa, estamos en etapa de corroboración. En efecto en el vehículo (Mitsubishi Mirage color gris) había un bulto con ropa”, sostuvo, al agregar que no encontraron ninguna nota o carta que les sugiera lo que pudo haber ocurrido.

La pareja tenía dos años de relación y hace alrededor de seis meses que estaban conviviendo en el lugar de los hechos que era la casa del hombre. La mujer, que vivía anteriormente en el residencial Coamo Housing, tenía dos niñas de otra relación las cuales no se encontraban presentes al momento de los hechos.

El agente Nelson Forti, adscrito a la División de Homicidios de Aibonito y la fiscal Neymar Arroyo Colón están a cargo de la pesquisa.

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