Desconsuelo en el velorio de Steven- VÍDEO

01/28/2013 |
El padre puso en manos de Dios y de las autoridades el destino del victimario para que “se pudra en la cárcel”. ((GFR Media/Olimpo Ramos)  
El padre puso en manos de Dios y de las autoridades el destino del victimario para que “se pudra en la cárcel”.

San Germán. “Ya estoy cayendo en tiempo, por lo que espero que se haga justicia en la tierra”.

Con esas palabras, el padre que hace unos días hablaba de tomar la justicia en sus manos por el vicioso asesinato de su hijo en medio de un juego de baloncesto en la cancha del barrio Minillas, de San Germán, puso en manos de Dios y de las autoridades el destino del victimario para que “se pudra en la cárcel”.

Antonio Cruzado Gaud, padre de Steven Cruzado Torres, hizo las expresiones durante el velorio del joven en la funeraria Santa Marta, de San Germán. El cuerpo saldrá hoy a las 11:00 de la mañana hasta el cementerio Porta Coeli, donde será sepultado.

Ayer, tanto Cruzado como su otro hijo Anthony, militar combatiente de la guerra de Irak, y Tamara Díaz Quiñones, la novia del universitario asesinado, recibían a las decenas de personas que acudían a darles las condolencias y expresarles la indignación por el crimen.

El adolorido padre aprovechó la ocasión para expresar que lamentaba que la jueza Carmen Montalvo, que atendió la vista de arresto de Roberto Figueroa Castillo, de 23 años, el asesino confeso de su hijo, le impusiera solo $110,000 de fianza por los delitos de asesinato en primer grado, portación de un arma ilegal, el haberla disparado en cuatro ocasiones a la víctima por la espalda y maltrato de menores.

Este último delito porque, cuando le disparó a Cruzado Torres, Figueroa Castillo se encontraba acompañado de un niño de 10 años.

“Por menos que eso imponen fianzas más altas, porque ahora por cualquier cosita ya son millones”, dijo Cruzado, quien teme que el victimario pueda prestar la fianza, salir en libertad y huir para evitar que se le juzgue por los delitos imputados, que lo exponen a una cadena perpetua.

“Creo en la justicia, porque ya he estado superando el coraje y lo único que espero es que esta persona no vea más la luz del sol, nunca en la vida, que sea separado de la sociedad de manera permanente”, expresó el hombre que inicialmente dijo que si las autoridades no lo capturaban pronto, era capaz de “tomar la justicia en sus manos”.

Mientras, agradeció la rapidez con que el fiscal José Criado y el personal de la Unidad de Homicidios, al mando del teniente Joel González, esclarecieron el caso, además de que lograron que el victimario, que estaba fugitivo, se entregara e incluso dijera dónde había lanzado el arma homicida.

“No tengo palabras para agradecer al fiscal, los agentes de Homicidios y a la Policía de San Germán, que trabajaron este caso...”, sostuvo.

Mientras, Anthony, hermano de Steven, dijo que abrirá una página cibernética como movimiento de pueblo en memoria de este y de otros que también han sido víctimas de la ola criminal que afecta a Puerto Rico.

El estudiante de justicia criminal dijo que es necesario que se levante la imagen de Puerto Rico a nivel mundial, para que los turistas no lo miren como un país en donde no se puede ir de vacaciones porque matan a alguien por un mero tropezón.

Por su parte, Tamara, quien tenían planes de boda para el próximo año con Steven, recordó que “lo más que me enamoró es que en su primera tarjeta, cuando éramos solo amigos, me escribió: ‘De tu amigo, Steven, el número 24 en tu equipo que quisiera llegar a ser el número uno en tu corazón’, porque yo era su dirigente y nos conocimos en la cancha”, dijo Tamara.

Agregó que lo quería recordar “serio, quizás aborrecido, pero por dentro un saco de cariño, amor, una persona de familia, que siempre me preguntaba cuándo llegaría a ser el número uno en mi vida y yo le decía: ‘Sigue así, que te faltan como 10 años’”.