El Brujo estaba "molesto" con las acciones de la tasadora

Por Cynthia Lopez Cabán / cynthia.lopez@gfrmedia.com 05/02/2013 | 06:40 p.m.
Según la teoría del ministerio público, Rodríguez Rodríguez planificó la muerte de la tasadora junto a McGyver porque la mujer los estaba presionando para que le pagaran una deuda de $60,000.  
Según el cuñado de Brendalí Sierra, "El Brujo" le indicó que ella despidió a su pareja, quien laboraba como secretaria en la oficina de la tasadora.

Seis días antes de que apareciera el cadáver de Brendalí Sierra Ramos, el hombre acusado de matarla, José Manuel Rodríguez Rodríguez, alias “El Brujo”, se encontraba enojado con su ahijada espiritual.

 Este dato fue divulgado por el abogado Luis Rivera, cuñado de la víctima, quien declaró este jueves en la continuación del juicio por jurado contra Rodríguez Rodríguez, acusado por la muerte de Sierra Ramos.

Según lo que declaró Rivera en la sala de la jueza Vivian Durieux Rodríguez, del Tribunal de Bayamón, en la tarde del 2 de septiembre de 2011, Rodríguez Rodríguez le comentó en tono exaltado que se encontraba “molesto con las cosas de Brendalí”.

En esa conversación, según Rivera, el padrino espiritual de Sierra Ramos le indicó que ella despidió a su pareja Cristina Despiau, quien laboraba como secretaria en la oficina de la tasadora.

Rodríguez Rodríguez, conocido como "El Brujo" también se encontraba contrariado porque su discípula estaba gastando mucho dinero y saliendo a cenar frecuentemente con su novio Rafael Ayala.

Sierra Ramos había adquirido recientemente una casa “cara” y la guagua BMW color vino que apareció en el sector Tío Mito en Bayamón, el 8 de septiembre de 2011, lugar donde las autoridades posteriormente encontraron el cuerpo de la mujer, de 38 años.

“Eso era un dolor de cabezas para él”, afirmó el abogado Rivera. “Me pareció sorprendente porque luego de Norma Febus, Brendalí era una de sus ahijadas más exitosas y obedientes”, agregó el cuñado de la víctima.

En un testimonio que se extendió varias horas y en ocasiones provocó que se le quebrara la voz, Rivera explicó que debido a esta situación Rodríguez Rodríguez citó a Sierra Ramos a su casa en Santa Rosa, Bayamón, “para darle un regaño y ver si se espabilaba”.

En el contexto de esa molestia con Sierra Ramos, “El Brujo” le hizo una ceremonia en su casa, que según describió el testigo, parecía dirigida a expurgar alguna culpa. En la ceremonia, los ahijados de la casa espiritual entregaron su “masango” o amuleto y realizaron una ofrenda que consistía de una aportación de $66 y la presentación de ofrendas que incluían un velón, una botella de ron y un cigarro.

 Mientras el testigo y el acusado hablaban de la ceremonia del “masango”, Rodríguez Rodríguez comentó: “es mejor matar el masango que matar a Brendalí”.

En esa ceremonia, participaron Brendalí, Rivera y su esposa Yanira, así como otros miembros de la casa espiritual que presidía Rodríguez Rodríguez, indicó Rivera.

 También llegó Juan Laureano Pérez, conocido como “McGyver”, quien dejó su ofrenda y habló aparte con Rodríguez Rodríguez, de acuerdo al testimonio del abogado.

A preguntas del fiscal José Virella Santana, el testigo Rivera relató que identificó el cuerpo de su cuñada la noche del 8 de septiembre, y que previamente prestó sobre $2,000 a Rodríguez Rodríguez, dinero que éste nunca le devolvió.

Además, repasó las inconsistencias aparentes que identificó en las declaraciones que Rodríguez Rodríguez ofreció a las autoridades y a los allegados a Sierra Ramos.

Luego Sierra Ramos debía seguir a su casa, donde debía prendar una vela blanca que su padrino le había entregado esa noche.

Según la teoría del ministerio público, Rodríguez Rodríguez planificó la muerte de la tasadora junto a McGyver porque la mujer los estaba presionando para que le pagaran una deuda de $60,000.

El juicio sigue este viernes en la tarde con el contra-interrogatorio a Rivera a cargo de la defensa.