La Policía en el área de Arecibo no tiene sospechosos, ni un móvil claro detrás del asesinato de Sonia I. Rivera Matos, de 53 años y quien fue encontrada muerta este lunes en la mañana, a la orilla de la playa Mar Chiquita en Manatí.

El cuerpo presentaba una herida punzante en el área de la garganta y un golpe en la frente que se lo pudo haber dado al caer sobre la arena, donde había unas piedras, indicó una fuente ligada a la investigación.

A unos 40 pies de distancia del cuerpo se encontró un cuchillo mohoso cerca del agua. Aunque no tenía manchas de sangre, no se descarta que haya sido utilizado por el responsable de la muerte.

 Dicha pieza de evidencia será llevada al Instituto de Ciencias Forenses.

La mujer trabajaba en una pequeño estante de comida ubicado en un colegio privado de Manatí. Rivera Matos fue identificada en la escena por su esposo, Francisco Colón Mercado, quien recibe pensión por incapacidad.

El hombre, quien fue llevado a la Comandancia de Arecibo para entrevista, le dijo a las autoridades que llevaba 30 años casado con la mujer, que procrearon dos hijos con estudios universitarios y que la pareja residía en la urbanización Villa Nilsa en Manatí.

El área de Mar Chiquita está muy distante de la ruta que tomaba la mujer todos los días para llegar a su trabajo.

El auto de la mujer, quien vestía una blusa y un mahón azul, fue encontrado en el área de la playa y un su interior se ocuparon todas las pertenencias de la mujer, por lo que hasta ahora se está descartando el robo como móvil del crimen.

La cartera de la mujer se encontró en el asiento del pasajero del auto, por lo que la Policía se inclina a pensar de que nadie más viajaba en el vehículo, encontrado con las puertas cerradas.

Agentes de Homicidios de Arecibo y el fiscal José Acevedo Acevedo tienen a cargo la pesquisa de este crimen.