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En la mirilla de los federales madre que inventó secuestro de hija

Por Maribel Hernández Pérez 03/08/2018 |11:44 a.m.
La mujer hasta le dijo a la Policía en esa etapa que mientras ella forcejeaba con el individuo otro colocó su bicicleta en el baúl del auto secuestrando a la menor. (Archivo)  
También podría enfrentar cargos estatales.

La mujer que inventó el secuestro de su hija de 11 años al descontrolarse emocionalmente porque no la encontró en su hogar podría enfrentar cargos estatales y federales por ofrecerle información falsa a las autoridades que durante 24 horas movilizaron todos sus recursos y hasta arrestaron a dos inocentes como parte del operativo de búsqueda de la menor.

El teniente José Ayala, director de la División de Robos a Bancos y Fraude quien estuvo a cargo de la coordinación de la investigación del complejo caso y búsqueda de la niña, que era su prioridad, enfatizó en que cumplieron con su trabajo a cabalidad desde el momento en el que se le cursó la querella reportando el secuestro de la menor de 11 años de su residencia en la carretera PR-566 del barrio Saltos Cabra, en Orocovis.

“Nosotros hicimos el trabajo, todo fue una mentira ella se descontroló al no encontrar a la menor y porque nadie la ayudó a buscarla, solo un vecino que llamó al 9-1-1. Mientras que la niña dice que escuché a mamá gritando y me asusté”, explicó Ayala, quien afirmó que al escuchar las declaraciones de la menor de inmediato alertó al Departamento de la Familia porque no es un comportamiento común que un menor escuche la voz de su madre y se asusten en vez de buscar refugio en ella.

El teniente Ayala indicó que el fiscal Orlando Vázquez de la Región de Aibonito ya tiene el expediente completo del caso y citó a la madre de la niña para el martes de la semana próxima, mientras que el agente Javier Valle Montalvo del FBI, hará la consulta correspondiente en la fiscalía federal para determinar si procede la radicación de algún cargo en su contra.

Las dificultades que confrontaron durante el desarrollo de la pesquisa fueron provocadas por el cambio de las versiones ofrecidas a las autoridades por la progenitora de la menor que urdió una serie de datos que desenfocaron la investigación en varias de sus etapas, afirmó el teniente.

El oficial aseguro que desde del momento en el que se recibió la querella a través del Sistema de Emergencias 9-1-1 a las 7:08 p.m. del martes, agentes de ese precinto y de la división que dirige Ayala y del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) llegaron hasta la residencia de la progenitora de la niña identificada como Glisset Aponte Rodríguez e inspeccionaron sus alrededores, además de mantener patrullaje preventivo por la zona.

Aponte Rodríguez, fue llevada al cuartel de Orocovis para entrevistarla a fondo sobre sus alegaciones. En la entrevista inicial alegó que mientras se encontraba en los predios de su residencia con su hija la cual estaba corriendo bicicleta se le acercó un vehículo oscuro de cuatro puertas, del que se bajaron varios individuos, uno de ellos le puso un paño en el rostro a la menor para obligarla a que entrara en el auto.

La mujer hasta le dijo a la Policía en esa etapa que mientras ella forcejeaba con el individuo otro colocó su bicicleta en el baúl del auto secuestrando a la menor.

Con esa información, que en ese momento se desconocía que era falsa, se emitió el Alerta Amber a las 11:00 p.m. cumpliendo con el protocolo establecido.

Durante una Alerta AMBER, se emite un boletín urgente informativo a través del Sistema de Alerta de Emergencias EAS, por sus siglas en inglés) las ondas radiales y televisivas, así como a través de los rótulos electrónicos de alerta en las carreteras, a fin de obtener la ayuda del público para que la comunidad ayude a encontrar a un niño secuestrado y detener a la persona responsable del acto.

Mientras los agentes continuaban indagando para obtener la mayor cantidad de detalles, patrulleros del precinto localizaron una bicicleta, que se sospechaba que era de la menor debajo de unas escaleras aledañas a una ferretería localizada a corta distancia de su hogar. Esa escena fue custodiada y comenzó a levantarle más interrogantes a los investigadores.

“Se encuentra la bicicleta y comienzan a surgir dudas. Se le pregunta a ella (la madre) y dice otra versión”, dijo Ayala, al referirse a que entonces alegó que los supuestos secuestradores eran unos individuos residentes en Morovis con quienes su novio tenía problemas en el bajo mundo, a quienes identificó y ofreció sus direcciones.

El cambio de su testimonio ocurrió entre la 1:00 y las 2:00 a.m. del próximo día y de inmediato se comunicaron con la Interpol, quienes se mantienen en estos casos llamando cada hora para conocer el desarrollo de la pesquisa, para pedirles que detuvieran la alerta para proteger la seguridad de la menor ya que se disponían a organizar un operativo para recuperarla en Morovis.

Mientras se efectuaba el primer arresto, la menor fue localizada durmiendo en el balcón de su hogar se procedió con el protocolo médico para versificar su estado psicológico y de salud.

Una vez la niña les corroboró que se había ocultado debajo de una escalera aledaña a la ferretería donde dejó la bicicleta y que no fue secuestrada, a eso de la media tarde de ayer, miércoles, los investigadores volvieron a interrogar a su progenitora, quien finalmente confesó que había ofrecido información falsa a las autoridades porque quería que la ayudaran a encontrarla.

Los dos supuestos sospechosos y el padrastro de la menor fueron puestos en libertad entrada la tarde de ayer.

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