La investigación en torno al hallazgo de una veintena de perros muertos cuyos cadáveres fueron colocados en bolsas plásticas arrojadas en una casa abandonada en Río Grande apenas comienza.

El agente Rodney Díaz, coordinador de la Ley de Protección de Animales en el área policiaca de Fajardo, explicó que tiene en agenda una reunión con el agente de la División de Vehículos Hurtados que divisó los canes muertos. El macabro hallazgo se produjo cuando se investigaba una confidencia sobre un vehículo hurtado estacionado en la citada residencia. Cerca del carro estaban las bolsas con los cuerpos de los canes. 

Díaz sostuvo que después de entrevistar al agente que fue el primero en llegar a la casa abandonada, se movería al sector La Rueda, en el barrio Malpica de Río Grande, para entrevistar vecinos del apartado sector rural. Sin embargo, precisó cuándo llevaría a cabo esos trámites investigativos.

Relacionadas

El viernes pasado, en horas de la noche, una llamada anónima alertó a la Policía sobre la presencia de un vehículo hurtado estacionado en una residencia abandonada en la citada comunidad. Cuando la Policía llegó al lugar divisó el automóvil, marca Lexus. Además, observó varias bolsas plásticas que expedían un fuerte olor a podrido.

Díaz contó que una de las bolsas “había explotado” y se pudo observar unos perros muertos. Dijo que entre los canes había pitbulls, pero igualmente hallaron perros de otras razas. 

“Todavía estamos investigando algunos detalles”, sostuvo Díaz al explicar que los perros fueron removidos del lugar por personal de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias de Río Grande en un proceso que culminó a la 1:00 a.m. del sábado. 

Debido al estado de descomposición fue imposible realizarles necropsias, paso esencial para determinar la causa de muerte, agregó.

A preguntas de este medio, Díaz señaló que el sector La Rueda es un lugar apartado donde ciudadanos inescrupulosos abandonan animales vivos y muertos. 

Las residencias en el sector están distantes unas de otras. Según la Policía, las dos propiedades más cercanas a la residencia donde hallaron los canes muertos también están abandonadas.

Aunque Díaz reconoció que una posible teoría en este caso es que los perros pudieron haber sido utilizados para peleas, no descartó como otra posibilidad que algún refugio haya dispuesto de los animales en ese lugar.