Familia de carpintero que murió en choque en Corozal espera justicia

11/20/2012 |
El hijo del occiso, Ángel González Santiago, arriba, exige que se presenten cargos contra el joven Pedro Crespo López, sospechoso de la muerte de su progenitor, en el recuadro. (Archivo)  
Han pasado dos meses y cinco días desde que ocurrió el choque fatal y todavía es la hora que el Departamento de Justicia (DJ) no le ha radicado cargos al conductor.

Han pasado dos meses y cinco días desde que Pedro Crespo López, de 25 años, chocó de frente el auto en el que viajaba Ángel Manuel González Albaladejo, causándole la muerte en el acto, y todavía es la hora que el Departamento de Justicia (DJ) no le ha radicado cargos.

Apenas le quedan a la agencia tres semanas para que pueda procesar criminalmente al conductor.

Crespo López, hijo de un ex agente de la Policía y quien se presumía que estaba bajo los efectos de bebidas embriagantes, es el mismo conductor que hace cuatro años manejaba un four track en una caravana en Corozal –que también chocó–, provocándole la muerte a su novia Natalia Rosario Marrero, quien iba como su pasajera.

La fiscal de distrito de Bayamón, Phoebe Isales, pareció echarle la culpa al Instituto de Ciencias Forenses (ICF) por el retraso.

A través de la portavoz de prensa del Departamento de Justicia, Juliana Rodríguez, Isales señaló que no ha presentado cargos porque todavía no tiene los resultados finales de la autopsia de González Albaladejo. Tampoco tenía los análisis de los vehículos. Ambas pruebas le corresponderían al ICF.

Pero María Conte, directora del ICF, aseguró a este diario mediante su portavoz Betsy Rivera que la certificación de muerte, junto con la causa y hora del fallecimiento de González Albaladejo ya están en poder del DJ desde hace algunas semanas.

Según las enmiendas aprobadas recientemente en las reglas de evidencia, la certificación de muerte es suficiente para que la fiscalía presente cargos.

Conte negó que tuviese ante su consideración algún pedido de análisis de los vehículos involucrados en el choque fatal.

Sobre la prueba de detección de alcohol que se le hizo a Crespo López, al cierre de esta edición era un misterio a quién le correspondía enviar ese resultado.

El choque fatal ocurrió el 15 de septiembre, a eso de las 4:45 de la madrugada, cuando el carpintero González Albaladejo, empleado de una ferretería, manejaba rumbo a su trabajo donde prestó sus servicios por los pasados 25 años. Todavía estaba oscuro y bajaba una de las cuestas del sector Dos Bocas, en Corozal, cuando el vehículo de Crespo López lo impactó de frente.

La familia de don Ángel exige que se le haga justicia al hombre, a quien describieron como un señor humilde, bien bueno y trabajador.

El hijo, Ángel González Santiago, de 22 años, dijo que esa madrugada los agentes le contaron que Crespo López primero alegó que don Ángel había invadido su carril. Después dijo que había un badén y, para no cogerlo, se desvió y chocó, pero presuntamente en el hospital alegaba que no recordaba lo que había pasado.

“Mi pai no era una persona que corriera duro; iba a trabajar como siempre, por ahí suave, no le gustaba correr... Él era bien responsable, buen padre...”, dijo González Santiago,

Agregó que “ya es hora de que pase algo con él, porque mañana puede ser él mismo el que pierda la vida como siga así”.